miércoles, 28 de agosto de 2013

Sal conmigo bajo la lluvia. Adriana Bañares


DESCUARTIZAMIENTO
El descuartizamiento en siete, catorce, veintiuna o más partes, siempre múltiplos de siete, es equivalmente jeroglífico del principio cabalista que separa las letras del alfabeto hebreo y la Cábala misma. Osiris, por ejemplo, fue despedazado en catorce parte, como la Coyolxauhqui, diosa lunar azteca. Soñar con la visión de personas o animales despedazados implica siempre la necesidad de destruir algo para rehacerlo mejor y por regla general alude a la propia vida de quien sueña, en el sentido de que debe renunciar a muchas cosas que considera esenciales en su vida a fin de poder esperar algo positivo de ella. Es otra de las formas en que los sueños indican al durmiente la conveniencia de una actitud de borrón y cuenta nueva1.


Yo he sido yo por unos ratitos. Cuando no he estado aquí. He sido yo de camino a casa por Wittelsbacherring a bajo cero comiendo patatas fritas y escuchando Klaus & Kinski. No ahora. Trataba de ubicarme, perdón. Hola Jorge. He leído y releído Diario de un adolescente de pelo raro y todavía trato de centrarme. Hacía tiempo que no leía algo así. Ya sabes cómo están las cosas. La gente pide cosas claras y directas, y el aquí y el ahora, y bueno, no voy a ir por ahí, no me gusta comparar, solo diré que he disfrutado mucho de este viaje, como si hubiera sido un sueño lúcido. Diría pesadilla incluso, y esto no es peyorativo sino todo lo contrario. Esta noche víspera de día de fiesta no salí. El insomnio es siempre muy solitario, pero cuando sabes que la mayoría de la gente también está en vigilia, pero fuera de sus casas, como que se hace más patente, no sé si me explico. El caso es que esta noche me estoy sintiendo especialmente sola. He leído de nuevo tu poemario, he soñado con él lo que no puedo porque no duermo, y me he acordado de la primera semana que pasé en Bayreuth.

La primera semana que pasé en Bayreuth, y todas las que siguieron, la verdad, pas(e)aba mucho sola. Se hacía de noche pronto (o de pronto anochecía). Llovía.
Llovía. Y fue el sonido de la carretera mojada lo único que me recordó al resto de lugares en los que he estado en la vida. Tú mencionas la lluvia siete veces en el poemario y esta noche llueve. Es el mayo más inestable de la (mi) historia, y el frío parece patentar la soledad. Dices: mi soledad de piscina en invierno.

Espera, quiero parar un momento.

Hacemos un corte.

Leo en mi Enciclopedia de los Sueños2 que el siete es el número de la feminidad cósmica que determina y actúa en cada mujer y que sus múltiplos señalan las diversas etapas de la vida: niñez hasta los 7 años, adolescencia hasta los 14, jueventud hasta los 21, integración hasta los 28, plenitud hasta los 35, dominio hasta los 42, meseta hasta los 49, madurez hasta los 56, mundología hasta los 63 y recolección durante tres sietes más, hasta los 84 años.

Hacemos un corte, así, sin venir a cuento. Trato de hacerlo limpio, sin embargo, porque las letras no sangran, pero el resultado es tan inquietante como podría haberlo sido de haber derramado sangre. La verdad es que me duele.

Paseo a rastras sin cuerpo bajo esta lluvia sacada de contexto. Como mi cuerpo, que también está fuera de. Me balanceo en los columpios de estos parques sin niños. De estas ferias en las que ya no hay nada que celebrar, solo dar vueltas con este corazón que se hizo similar a la noria.

Hacemos un corte, otro más. Porque Diario de un adolescente de pelo raro tiene muchas mutilaciones. Ya no sé si estoy hablando con Jorge o contigo; solo soy una cabeza rodante, o una mujer sin pomo ni gozne. Pero sigue lloviendo. Y la calle no pertenece a ningún sitio -es la calle como yo-, sino la palma de una mano con la línea de la vida demasiado corta.

Este poemario se vive en cuarenta y cinco minutos, como un sueño lúcido. Se interpreta a gusto del consumidor. ¿Es dolor, infancia, desamor o un estado de sitio?

Yo te cojo de la mano al final, eso sí,
para pedirte que salgas conmigo bajo la lluvia.

Dónde queden nuestros cuerpos quiénes seamos o dónde estemos será lo de menos.


1Armando Carranza. Enciclopedia de los Sueños. Barcelona, Planeta, 1996.

2ibíd



Adriana Bañares. Prólogo de "Diario de un adolescente de pelo raro". Groenlandia, 2013.


miércoles, 7 de agosto de 2013

DESPUÉS DE ESCUCHAR “TOM TRAUBERT´S BLUES (FOUR SHEETS TO THE WIND IN COPENHAGEN)” (4)


4
"Pequeña (de ojos azules),
tienes un agujero en el corazón
y otro entre las piernas.
Nunca has tenido que preguntarte
cuál de los dos va a llenar él.
Jarvis Cocker

Está de despedida de soltera
Con sus cuatro mejores amigas
Visten disfraces de novia sexy
Llevan diademas con penes de goma
Les digo eh tías sois unicornios de discoteca!
Beben bebidas largas de colores fluorescentes con pajita
Bailan con todo el cuerpo este techno
Les digo eh tías yo también tengo un pene en la cabeza!
Hay un pene en mi cerebro que siempre está erecto
Me hace sufrir
Un pene se me sale de la boca ahora mientras hablo
Les pregunto no lo veis?
Eh tías los hombres no tenemos corazón lo sabíais?
En su lugar
Se encuentra un pene siempre tieso
Y no nos ama
En realidad nos odia
Le pregunto a la pequeña (de ojos azules) novia sexy eh tía para ti llego tarde?
Sonríe y me enseña unos ocho dientes blanquísimos perfectos
Y me dice eso creo
Le digo que en mi vida he llegado tarde a todo
Vuelvo a la barra y pido otra pinta de Carlsberg
La camarera es amable conmigo me pregunta de dónde soy
De España
España wow!
Sí España
Pero no wow
Más bien guau-guau
O cualquier cosa

Pero triste como un aullido.


Del poemario inédito "Versiones".

domingo, 28 de julio de 2013

TERCIOPELO AZUL. Isla Correyero


Mi coño eleva el conocimiento que tú le has enseñado.
La velocidad y el violento latido de una horca.

Mi coño alimentado por una tinta nómada tiene el oficio
azul de ser frágil y exacto.

Flexible y religioso mi coño es la pirámide de un res-
plandor de oxígeno que exige resistencias.

Tiene quinientos años de elegancia y de músculos batidero
de sangre volada de partículas.

Fluye con el tabaco la justicia y tu cuerpo tiene chispas de
plata monedas de cerveza.

Con tu estremecimiento causas en mí palabras que dicen
rebeliones y negros animales.

En tu lengua me dices cosas extraordinarias se me llena la
oreja del ardor de los fósforos.

Pasa todo a mi coño se forman las arrugas aprende coro-
nado cómo abrirse las venas.

Tan profundo y despierto como un túnel en llamas llega
al agua al tugurio de un taller que se mueve.

Es un técnico oliendo tu medida en versículos el aceite de
un arma con una bala de oro.

Extremaunción del vértigo que surge en los amantes mi
coño es un estado mental de luz y sombra.

Suda como una sábana. Palpita como un tango. Es móvil
terciopelo azul.
Báilalo lento.

Para la muerte.

Jode la tristeza.


Isla Correyero. AMOR TIRANO. DVD ediciones, 2003.





miércoles, 24 de julio de 2013

HAY UN ÁNGEL EN EL TERRARIO (PLEGARIA). Gsús Bonilla


"Todo esto es sólo una parte de mi vida,
hay otras sobre las que no he querido hablar
o no he podido o no he sabido
o no he tenido tiempo o no he tenido ganas..."
Ángel Caballero (El Ángel)

malaventurado ángel solo
que te codeas con la muerte
polvo y extraña
háblame de la leve sonrisa
que emana en la boca
de los atormentados
adictos y dóciles

malaventurado ángel sin dios
ni ley, con los pies en el suelo,
háblame del menudeo
de tu mirada
de las lágrimas en monodosis
en el horror de los lavabos
donde el hábitat de las picaduras
háblame del amor entonces

a las chicas bien a la chica mal
a todos los reptiles
al sonido la palabra su sirena
mi policía, háblame mucho,
del ruido iconoclasta
en los años ochenta

malaventurado ángel del terrario
háblame del rock, de iggy de jimmy
de dylan de los stones

háblame de todo ello
y vayamos a salvarnos en paz
y nunca
y para siempre.

Gsús Bonilla. POEMASH ESPECIAL El Ángel. VINALIA TRIPPERS, 2013.




martes, 16 de julio de 2013

La carne en la súper-realidad. José Ángel Conde Blanco



La 'Otra Mitad' es la palabra.
La 'Otra Mitad' es un organismo.
La Palabra es un organismo.”

William S. Burroughs
"El ticket que explotó"



Si quisiéramos sacrificar en el altar del aséptico ritual crítico el cuerpo y la mente contenidos en “Diario de un adolescente de pelo raro", no tendríamos más que servirnos de calificativos tan definitivos como“surrealista” o “vanguardista”, para, acto seguido, apuntillarlo con referencias a un puñado de escritores de renombre que se correspondieran a las etiquetas anteriores. Pero en este caso el que suscribe ni es un asesino a sangre fría, ni un crítico profesional, sino tan sólo un lector y, como tal, mi objetivo es intentar describir con la mayor sinceridad las múltiples y poderosas sensaciones que revelan sus páginas. El segundo poemario de Jorge Heras no puede considerarse una obra accesible, por supuesto, como tampoco lo era su opera prima, Apología de la muñeca de Bellmer”. Tampoco se puede negar que su poesía participa en gran medida del espíritu surrealista, pero tal afirmación sólo puede sostenerse estableciendo en que términos se produce esa correspondencia.

El fin último del Surrealismo era llegar a la expresión delo que se conoce como “súper-realidad” (“surrealité”), concepto mediante el que se quería englobar todas las percepciones que del mundo o de la “realidad” recoge lamente humana, tanto en su apartado consciente como en el inconsciente. Los surrealistas buscaban sublimar su propio interior, lo sentido y lo pensado, lo vivido y lo imaginado, estableciendo así una nueva vía de conocimiento (o “súper-conocimiento”). Jorge Heras ha tenido que bucear previamente en el plasma de esa “súper-realidad” para llegar a la revelación personal que supone “Diario de un adolescente de pelo raro”. Su poemario podría bien considerarse como una especie de autoanálisis terapéutico, resultante de una fusión entre lo experimentado materialmente y lo sugerido mentalmente por dicha experiencia.

Pero su lenguaje no surge de una “pose” estética vanguardista, una escritura automática o una búsqueda fría del “arte por el arte”. Su elección estilística es la que el poeta considera como la más adecuada para realizar su particular ejercicio de desnudez y sinceridad, aquí una auténtica “apertura en canal”. Jorge Heras recupera la función de la palabra como instrumento alquímico de primer orden para destilar, parafraseando a Paul Éluard, esos mundos que están en éste. El “adolescente de pelo raro” posee una chamánica “cabeza borradora” que suprime el filtro racional y libera las endorfinas de las palabras con un método marcadamente sinestésico, un informe cargado de sensorialidad que transcribe en su diario las imágenes que la experiencia vivida despierta, independientemente de su sentido “lógico” (“Ni los peces con sus bigotes rozando el techo de mis pies / Eyacularon viejos fabricando bicicletas”).

El poeta vive en su palabra, que describe así su propio paisaje subjetivo, y lo hace con toda contundencia, sin rebuscados juegos lingüísticos ni retóricas paralizantes, con la expresión llana y cortante de una sierra, surgiendo espontáneamente de la amputación del sentido un genuino lirismo (“Desde la ventana mira cómo los caballos con ruedas mastican el cuerpo sin vida de Napoleón”).
Las imágenes se suceden en una concatenación sinfónica de enumeraciones, juegos de palabras y metáforas  a veces de difícil comprensión (“La hierba se explaya en el hocico de la vaca / Pintando su tez transparente de maniquíes pelando fruta”), pero que consiguen imponer un prodigioso sentido rítmico en el momento en que nacen unas de otras y se suceden en progresión aritmético-perceptiva.

Y todo marcado por un tempo que afecta a las transformaciones y movimientos de personas y objetos en vertiginoso ascenso / descenso hacia la belleza terrible de lo insólito (“La tarde me amputaba las manos / Esas manos mías que balbuciendo ayer susurraban penachos de gallina en tu vientre”).
“Diario de un adolescente de pelo raro”  articula todo este arsenal expresivo con el resultado último de una particularísima atmósfera de sustantivos y adjetivos poderosamente vivos, tan reales que parecen peligrosos.

El poemario de Jorge Heras exuda carnalidad de principio a fin, propone cadenas de versos extraños e impactantes que palpitan y se convulsionan como cuerpos susceptibles de una autopsia en vida, tanto por su más que patente sexualidad cuasi-pornográfica (“Una gran vagina escupe su flujo por el suelo”), como por su inteligente utilización lírica de lo escatológico (“Yo que siempre sudo agua sucia del retrete”), o incluso el recurso al sadismo más empíricamente sangriento (“Y las ponzoñosas entrañas de su marido chorreando por las paredes").

Versos como intestinos que se despliegan en una anatomía icónica que desestabiliza y desasosiega, atacando por igual no sólo nuestra percepción inmaterial, sino también la más directamente visceral. En este auténtico quirófano lírico, la “súper-realidad” descrita u operada surge del desgarro que el poeta efectúa con el bisturí en la tela de su piel material, poemas como restos de epidermis aparentemente muerta en la mesa de disección del papel, traumatismo de la experiencia que genera su correspondiente hemorragia perceptiva, desde el autor hacia el lector. La sangre de este universo se rige por una particular mecánica de fluidos.

Es un mundo quintaesencialmente terrenal, pero es un nuevo planeta Tierra gobernado por el caos como fuerza inevitable, descrito por imágenes imposibles que se suceden con indiferencia y frialdad casi taquigráficas (“Las farolas caen del cielo / Y se alimentan de pinos”), con unas leyes de la física completamente trastocadas, en las que lo absurdo es parte de la normalidad, sin atisbo de intento de explicación o huida del mismo (“A esperar a que las nubes se derramen y manchen de blanco las paredes de los edificios”); (“A partir de ahora soy una cabina telefónica / Mi cerebro es el auricular y mi sistema nervioso el cable telefónico”).

Tales simbiosis se suceden en un sentido y en el otro, a la manera de un proceso químico, hacia la cosificación (“Eso sólo lo sabes tú que eres una farola con la facultad de transformarse en mujer”) o hacia la personalización (“En las manos de mi niña todas las calles de París”), cambios físicos que se corresponden directamente con los vaivenes del sentimiento y la experiencia, en algunos casos con una absoluta identificación (“La queja ha dejado un rastro de saliva por inmuebles bulevares medios de transporte…”), en un cambio total hacia “otra cosa”. Los mutantes resultantes son una suerte de nuevos cyborgs fabricados con palabras. El “adolescente de pelo raro” y el infinito bestiario de seres y conceptos que le rodean generan un plancton biomecánico cambiante, la “súper-realidad” sublimada, que aquí revela una materialización de la desesperación ("Me conforma el cristal roto de espejo").

Materialización porque dicho sentimiento de abandono es expresado directamente mediante las evolucionesde la materia y el cuerpo que lo compone, mejor dicho mediante su desmembración y su descomposición más patentemente físicas (“En mi planeta las cabezas viven sin el cuerpo”), generando un angustioso inventario de amputaciones corporales antinaturales (“Por no defraudar al caníbal me corté la mano izquierda / Y se la ofrecí de primer plato”), que es en realidad la crónica formalmente fría de un abatimiento y una reducción emocionales. )

La entropía grotesca del cuerpo tiene su verdadera causa en el rechazo amoroso, que es el gran tema subyacente en las tripas del poemario, una tragedia tan inevitable como asumida con impotencia, y por ello se realiza un informe crudo sobre sus efectos demoledores, que son la reducción y el desarme, aunque los miembros amputados son reutilizados inmediatamente en el implacable devenir del proceso cotidiano (“Siempre leo revistas de aviones porque me amputaron los dedos de las manos y los usaron para fabricar aviones / “Máquinas más humanas” dijeron”), en el que nada se detiene.

Y en el centro de esta orgía carnal se sitúa la Mujer, como la gran dinamo de la Materia, el ser que desmonta y al que se le ofrendan las consecuencias de dicha deconstrucción sacrificial (“La mano que me quité está en lo más profundo de tu ano / La metí ahí mientras dormías").

La mujer se nos muestra como una vampira de emociones y esperanzas que se emparenta con la tradición de la omnipotente e implacable femme fatale, que va desde Lilith a la arquetípica decapitadora Salomé/ Judith (“Mi cabeza sin cuerpo / La muestras a los invitados / Me muestras a los invitados / Soy la atracción de la fiesta").

La Mujer es aquí la Materia misma, el objeto supremo que nace del fetichismo (“Tu falda tejana llovió anoche de mi techo”) hacia la total identificación con la cosa (“Y la queja muere en tus oídos de mármol”), un centro de la “realidad” totalmente alienado del proceso de mutación pese a haberlo provocado, pero necesario y cierto como la Naturaleza.

La carne del poeta queda atrapada inevitablemente en la “súper-realidad” descrita como se deduce del extenso poema-coda que cierra “Diario de un adolescente de pelo raro”. Al final todo está encerrado en la Materia, hasta el tiempo, y no parece que la consciencia de ello fuera suficiente para liberar la “Otra Mitad”. Pero de vez en cuando es inevitable que ésta se disuelva a través de las palabras.


José Ángel Conde. Epílogo de "Diario de un adolescente de pelo raro". Groenlandia, 2013.


 


martes, 9 de julio de 2013

Con esos cielos desgarrados en los labios... Thomas Bernhard


Con esos cielos desgarrados en los labios
mueren muchos pensando en un día
que acabó sobre mesas verdes
y platos fríos
de jamón rosado
con un suspiro.

Pero su amor se ha perdido
como el viento que envuelve
los pies de árboles podridos
en el blanco de la nieve del Norte.

Su amor se ha perdido
en bosques sombríos
que envejecen entre sollozos de corzos extraviados
de nube en nube.


Thomas Bernhard. IN HORA MORTIS BAJO EL HIERRO DE LA LUNA. DVD ediciones, 2000.




jueves, 4 de julio de 2013

Diario de un adolescente de pelo raro



YA DISPONIBLE EN LA RED

Prólogo de Adriana Bañares
Epílogo de José Ángel Conde
Ilustración de Felipe Zapico

Puede leerse gratuitamente en las plataformas:



(Mi agradecimiento a Adriana, José y Felipe, por su gran colaboración en el libro, al equipo de Groenlandia y especialmente a Ana Patricia Moya.)










lunes, 10 de junio de 2013

Antibiótico (fragmento). Agustín Fernández Mallo


hay dos tipos de objetos, aquellos que están condenados a
perder su contenido, por ejemplo, un brick de leche, y
aquellos otros en los que una pérdida de esa clase supone un
accidente, por ejemplo, el disco duro de un ordenador. En los
primeros sus códigos de barras tienden a estar tristes; en los
segundos, depende del temperamento intrínseco al sistema,

el cadáver de Kurt Cobain: lo que más extrañó a los
investigadores fue hallar una Barbie en miniatura en su
estómago que llevaba un vestido de Jackie Kennedy, [por lo
demás, desvió la investigación el hecho de que los dientes del
fallecido fueran rectangulares y de leche],

mi hermana nos comenta que durante mucho tiempo
hubo un olor en la ciudad a carne y plástico quemados,
la Cocacola que abrí ayer
tiene ya un dulzor adhesivo, me asomo
a la ventana que da a la calle Franklin, aún hay luz,

se constata que un enchufe es
más rápido que una palabra,

tu intestino: Futurama,

pasa una ambulancia,
escribo delete,

otra vez,

delete,


Agustín Fernández Mallo. Antibiótico. VISOR LIBROS, 2012.



viernes, 7 de junio de 2013

El absurdo de la poesía


El inglés se quitó el sombrero para reírse de su pelo
Reunión de botellas
Flota en el aire el piano
Que junto a los gallos alimentan al niño ciego
El triángulo que llora por la caída de la rana

¡Los muertos de insomnio cuentan ovejas en mataderos!


martes, 4 de junio de 2013

Necesito mi autopista...


Necesito mi autopista
Julieta dice “Resido en un planeta sin sol
Resido en una casa muy alta
Tan alta que a Romeo le veo muy pequeño
Y se confunde con la gente
¿Dónde estás Romeo?
¿Dónde está mi Romeo?”
Romeo está mayor para trepar hasta el balcón
Ovación espontánea para el burladero que se derrumba
Como mis pies deformados de tanto caminar
No veo con estas malditas pestañas prestadas
Con estos malditos ojos de segunda mano
Mi alma es una fuente de gusanos
Mi alma es una fuente de gusanos
Mi alma es una fuente de gusanos
Mi alma es una fuente de gusanos.


Inacabado.


miércoles, 29 de mayo de 2013

Soy la muñeca y el tejado...


Soy la muñeca y el tejado
El reloj y la caída

A Julito, Gary, Coke y Glez



EL MUNDO DE VISITA
En un moreno de piernas de mujer
Las manos no alcanzaban el cielo de las bañeras
Teníamos cinco orejas en cada calcetín
Y todas las lunas íbamos a comer toldos al círculo vegetal de la toalla
¡Era tan amarillo!
Con una docena de piedras en el sombrero
Los abuelos colocaban alas a la sombrilla adicta a la cerveza
Que como un niño de azófar trepaba la verja escupiendo dos gramos de metal
Ni siquiera los más aburridos pudieron evitar
Cortarse los pies para dejar de usar zapatos.



jueves, 23 de mayo de 2013

Minutos de aire



Lunares rojos en la cara del pez
Dedo absurdo de vidriera
En el escalonado cuello del faro diminuto
Las tijeras de sus senos trepan
Por el uniforme del zapato
¡Escupe glándulas sexuales cerebro de máscaras!
Ojos sin cabello
Golpean en el suicidio de las focas
Se arrodillan cicatrices caninas
En un cielo de nudillos.

lunes, 20 de mayo de 2013

Los pájaros. Sergi de Diego Mas


Aparentemente conocí aquella ciudad
en plena reacción alérgica, el mismo día
que dejé que mi habitación se llenara
de polvo.

El estornudo de un pájaro revoloteaba
de camión en camión, confundiendo
zonas verdes con la magia de los
paraísos fiscales.

Había dinero, mucho dinero.

VISA y MASTERCARD creaban nubes
contra la sequía en los cajeros de una
ciudad repleta de alfombras.

Alfombras de hojas que fueron verdes
en otra vida.

En el metro, los operarios barrían las
calles a un nivel pretérito.

No había unidades métricas en aquella
ciudad de batidos proteicos, repleta de
moscas orgullosas.

Desconocer la vida útil de las moscas me
horrorizaba porque una ciudad a merced
de wikipedia es una ciudad sin éxito, un
agujero negro de búsquedas sin sentido.

Me enamoraba de ciudades
emparentadas en la enfermedad,
economías conectadas por cables de
teléfono donde poder colgar la ropa
húmeda.

Y robarla.

El reciclaje del robo.

La política medioambiental era la trampa
de una ciudad de robos y discursos.

Los patios de luces estaban llenos de
palabrería mojada, de flemas escurridizas
en las que resbalar el verbo. Tener que
pagar por ello en una dirección unívoca
era un combate perdido.

El Pressing Catch provocaba bailes de
benzodiazepinas mientras los relojes sin
pilas se cansaban de dar las horas.

No había campanas en el campanario,
solo botones de camisas llenos de
discursos y corbatas, inmensos nudos
de corbatas con los que resolver
pasatiempos.

La ciudad del ahorcado, del tabloide
de noticias.

Demasiadas noticias para tan pocas
gasolineras.

Las gasolineras eran las vigías de los
moteles y las putas, circunloquios en
el camino.

El sexo en las nubes era como un beso
sin manos, un tejado repleto de pájaros
muertos besándose en el pico, ciudades
de personalidad múltiple abrumadas
por el vértigo de la desaparición.

La mirada urbanita de Alfred Hitchcock
se posaba en los columpios, en las
llamadas telefónicas que se balanceaban
para contestar con aparente facilidad No,
ya no vive aquí.

Pero ya no había tiempo: también sale
desenfocado este dibujo cosmopolita.


Sergi de Diego Mas. E-mails para Roland Emmerich. Honolulu Books, 2012.






jueves, 9 de mayo de 2013

Un teléfono blanco. Berta García Faet


... ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
buscando en el corazón de la luz, el silencio.
Oed´ und leer das Meer.

T.S. Eliot


¿Es posible que haya perdido un amor
hace escasamente un minuto
para siempre? Y no me turbo. Piedra.
Boca con cremallera, ojos de mañana
de primavera. Soy piedra.
Sigo comiendo mi magdalena.
Paso los pétalos de Proust.
Me voy dando cuenta...
Lo perdí, no regresa, no sangro...
Aquí no fermenta nada. asco,
lilacs out of the dead land, nada,
aquí se pudren las palabras, little
life with dried tubers, asco.

Me desnudo entonces (árida,
desguarnecida, soy ya cadáver
sin flores) para cancelar con mi imagen
el vacío de esta casa abominable.
Los recuerdos, como amonestaciones,
espolean. You gave me hyacinths first
a year ago.
En las caracolas de falsa plata,
they called me en el sofá inclemente,
mirando el techo the hyacinth girl
o la fotografía gris o mi pijama azul,
escuché su despedida allí. ¿Es cierto? Me llamabas
miel, uno, estrellas, fresa. Es posible
que haya perdido un amor
como se pierde un pendiente
(por el paseo marítimo de Santa Cruz),

y se me ha espantado por la pila
y el agua lo ha arrastrado a alejadas
tuberías, metrópolis, mujeres, vertederos.

Así que me voy. ¿Será cierto?
Su voz suena miserable en el contestador.


Berta García Faet. Night Club para alumnas aplicadas. Ediciones Vitruvio, 2009.







domingo, 5 de mayo de 2013

Tres hombres montaban a tres mujeres...




Tres hombres montaban a tres mujeres
Pastores coloreaban un bote de Fanta Limón
Yo balbuceaba algo así como “Te quiero”
Mis amigos
Borrachos
Cantaban sobre una tarima de madera
Conté tantos chistes como pude recordar
Agosto era el decorado y Julieta la de las tetas grandes
Mis amigos hablaban sobre marcas de botellas
Los tres hombres no eran hombres sino muñecos de cartón
Y las tres mujeres ratones con globos por cabeza
Coletas con gomas rojas y amarillas
Todos mis amigos echados en la hierba
Yo tenía la boca como un mueble de madera
No tengo ganas
Ya me bajé los pantalones
Y me quité la camisa
No quedan quemados ya llegaron los bomberos
Las chicas que dicen ser vírgenes mienten
Son más zorras con esa carita de nena
No tengo ganas pues ya estoy desnudo
No quedan amores de novela
No quedan huelgas de automóvil
Las chicas que dicen ser vírgenes mienten
Follaron ayer
Y han tenido problemas en las manos
Han jugado al póquer desnudas
Son más putas con ese pelito rubio teñido
No tengo ganas
Ya estoy callado
Y solo con las luces apagadas
No quedan carros astillados
Caminos cuyas huellas forman parte del ombligo de mi niña
Las chicas que dicen ser vírgenes mienten
Hace mucho que tuvieron orgasmos
¡Píntate las uñas de verde para mí!
No te pago para otra cosa
Ahora pienso que no hay casada sin cuernos
No hay primera vez sin alma de camionero.


viernes, 3 de mayo de 2013

2ª EDICIÓN DE "CANCIONES DE LA GRAN DERIVA", DE VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ



"Canciones de la gran deriva, es un poemario que no dudaría en calificar de visionario ya que los temas de que trata –la crisis que nos asola sin ir más lejos- siguen vigentes a fecha de hoy, en el momento de escribir estas líneas, quizá incluso más vigentes que cuando fueron escritos, cualidad que solo poseen los grandes libros, y el hecho, incuestionable, inapelable, de que estos poemas hayan superado la prueba del tiempo dice más, mucho más en su favor y a favor de su autor de lo que yo mismo soy capaz de expresar."

David González




sábado, 27 de abril de 2013

Conserje de piano...



Conserje de piano sedujo a los olores de alfombra
Con zapatos en flor
Vago dátil de carmín
Que entre tijeras encendidas
Y vómitos de ojos
Pinta orejas y guitarras
Esporas tragaron ranas
Y ranas tragaron esporas
¡Quién articuló palabra!
El Papa extiende colorete por su analítico ano
Tazas de café
Añoranza de grados
Ángulos rectos orinan en sostenes de mujercitas
De marineros.


jueves, 25 de abril de 2013

Desahucios en el Paraíso. Begoña Leonardo



MABELE EDICIONES presenta:

“Desahucios en el Paraíso” de Begoña Leonardo

Prólogo de Alfonso Xen Rabanal 

Ilustraciones de Escritorio Mutante



Me cuentan que en un prólogo debería exponer las virtudes estilísticas del poemario, dar una ligera orientación panegírica para que el "consumidor" sienta la pulsión de “poseer” la poesía. Diseccionar racionalmente para que lo degluta... y lo olvide. Begoña, no busca ese lector de estadística, el afín a los poetas-recetas que les dice lo que quieren oír y, así, sentirse rebeldes, pero no incómodos en la quietud de su refugio. No, la poesía de Begoña duele, remueve, te hunde en los abismos, te enfrenta con la sombra, te saca a las calles donde viven sus versos, buscando Sol entre las sombras, te muestra la herida y entre sus palabras naces al sangrar, al sentir que regresa la fuerza a tus brazos, que todavía queda algo en ti que quiere luchar.

Cuéntame(...)
qué te corre por las venas

(del prólogo)

DISPONIBLE EN LAS PLATAFORMAS:






domingo, 21 de abril de 2013

EL REINCIDENTE. Vicente Muñoz Álvarez





DESPERTAR: Amanecer sin sueños, casi sin recuerdos. Edificios arruinados,

esqueletos de ciudades jóvenes, ráfagas de fuego demediando un cielo gris.

Calor y sed, ardor y hiel. Niños huérfanos buscando en los escombros, sombras

de iras aún candentes, confusión, abulia, hipocondría. Obreros ciegos

cubriendo las fisuras, inhumando en brea cadáveres de neuronas muertas,

martirizadas por la causa. Hermafroditas exhaustos sobre un lecho de flores

rancias. Paredes grises, pasillo gris, universo gris. Lluvia sorda. Esputos de

nubes negras y abultadas. Pájaros sin alas intentando levantar el vuelo:

REMORDIMIENTO.



Vicente Muñoz Álvarez. Marginales. Excodra Editorial, 2013.







jueves, 18 de abril de 2013

Degradación. Lois Pereiro


(Y dijo Sartre: "Cuando Genet decide que quiere lo Peor, sabe que lo Peor ya fue vencido...". Yo también lo supe desde el principio, pero debía ser cuestión de prioridades.)

Degradación

Una bola de nieve cae rodando
llevando dentro sombra y pesadillas,
dirigida hacia el punto más bajo
de su inexistencia.

Una bola de vida con mi nombre
y el destino marcados,
que se precipita hacia el silencio,
trazado ya el camino desde hace tiempo.

Dado por muerto por segunda vez,
incluso el infierno rechazó admitirme
por no cargar conmigo,
denegando mi solicitud.

Otro fracaso más que me hace seguir vivo
hasta que me corrija y me libere.

Agosto, 95


Lois Pereiro. Poesía última de amor y enfermedad. Editorial Libros del Silencio, 2012.

sábado, 13 de abril de 2013

la oscuridad lo invadió todo... Ana Vega



«Cuando veo el rostro de una mujer transformado por el orgasmo que
hemos alcanzado juntos sé que nos hemos unido.
Es el vocabulario de hoy, el único lenguaje que queda»
Leonard Cohen. The favourite Game



la oscuridad lo invadió todo, un cuerpo permaneció en pie
junto a otro cuerpo, vieron la salvación en ese instante en que
la vida vence a la muerte por un segundo cuando uno alcanza a
empujar con cierta violencia una parte de su anatomía sobre el
otro. quizá vinculación sagrada o unión que paraliza el mundo
pero por un escaso margen de tiempo nunca el suficiente jamás
capaz de vencer la muerte tan sólo de paralizar su avance por
el choque inevitable de un golpe extremo de belleza algo que
sólo un cuerpo puede lograr frente a otro cuerpo


Ana Vega. Herrumbre. Groenlandia, 2012.

miércoles, 10 de abril de 2013

De rodillas tempranas




Mi lunar precipitado al regazo fraudulento
Los muslos blancos como macetas
Vacuo el olor a tornillo en la mano
Estertor de tetas
La americana con todo dentro
Dogales de metralla en todos los flancos
¡Aquí allá!
En todos los bucles de mi esqueleto se enajenan discretos los poros de la musaraña
Sentir la lisonja en los labios
Mi quemadura en el torso cual estrella que penetra en la madriguera del eructo
En la cuneta mi máscara de clérigo
En la tempestad del enredo de tu pelo mi misión a Mercurio
En la pared pintamos nuestros nombres
Tus manos
Menudas
Salvajes
En la extensión del ladrillo rojo
Multitud de enfermos
Estuve a los mandos de ese Mercedes
¡Fue maravilloso!
Sorber de las olas su matriz
Rehusar a congelar la aurora para dibujarla
Tengo que irme
Pronto el sollozo será inconsolable.

Inacabado.