sábado, 4 de julio de 2015

CELEBRACIÓN. Pablo García Casado



El vino del matrimonio que se cita en un bar. Y se cortejan
mutuamente y se tratan como desconocidos. El que bebe el
adolescente que dice en voz baja valor, valor, mientras la chica
de sus sueños deja caer un tirante de su vestido. El vino del
policía celebrando su pase a la reserva. Las gotas del mismo
vino mucho más tarde, ya en casa, sobre la chaqueta y la
corbata de seda italiana. El vino de mi hermano en Suiza,
comprado a precio de oro en unos grandes almacenes, un
vino francés y estúpido que no derrite la nieve ni la distancia.
El vino amargo de los hospitales, el que beben los cirujanos
después de decir la verdad a unos padres que caminan ya sin
esperanza hacia el aparcamiento. El de los funerarios la noche
del 24 de diciembre. Dulce y amargo, como este que hoy
llena mi copa. Porque hoy celebro la vida, tú, que hasta la
última gota, la aprovechaste. Compañero que estás, ya para
siempre, al otro lado.


Pablo García Casado. García. VISOR LIBROS, 2015.







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