jueves, 16 de abril de 2015

Tristan Tzara



ves tú el alineamiento de cadáveres en mí?
se trata del puente de los dolores en rangos coagulados
de edades
la moribunda oscilación de sentimientos que no se alum-
bran ya
el frotar de los ojos contra la dura luz ves
a pesar de todo el argumento de lanzar cartas de lluvia
en el cubo de la basura
las plantas trepadoras de tus venas
luchan con el peso de la luz escarpada
sus dedos espasmódicos cercan mi cabeza y la noche
liberta a las leyes del carrusel de espinas
cerebro en el que los canales desembocan al amanecer
en el nudo del día y de la noche cuando ambos se es-
trechan las manos
en la fuente de los caminos bordeados de pelos y de
dientes
el tiempo recorre las calles a lo largo de los adioses
mientras que sobre la acera las juglarías del demonio
aparecido
crepitan en fugitivas chispas entretejidas de agua
y en los corazones el sonar de groseras fanfarrias
llevan los años a la conquista de las cóleras
ahora la cúpula del silencio sitúa su bonete sobre la
ciudad
un ángel no tiene miedo en permanecer suspendido del
aire
después de haber tirado la llave por la ventana
cual es esa perpetua sonrisa que nos mira
y que en las noches de verano llamamos misterio
el secreto en tu oreja hace brotar flores frutos en los
pendientes
el alfabeto de tu collar de dientes
eres tan hermosa que no lo sabes
en el resplandor de las antiguas columnas cadenas de
rimas
lleva al cielo su carta de amor
sin encontrarlo sin encontrarlo
el tren desgarra el país.


Tristan Tzara. El hombre aproximativo. Colección Visor de Poesía, 1982.


lunes, 13 de abril de 2015

DELIA´S GONE. Manuel Vilas


Bendito sea el suicidio.

Lo mejor de nuestro amor fue suicidarnos.

Tantos suicidas en París, en Nueva York,
en Ginebra, en Londres, en Estocolmo y en Madrid.

Hombres y mujeres que se arrojan por las ventanas,
desde décimos o undécimos pisos,
intentando volar en el absurdo viento de las ciudades.

Bendito sea el suicidio, que nos iguala a los ángeles
más famosos en las rutinarias gradas del Universo.

Es temperamental, la muerte por amor.

Suicídate, no significa nada, el mundo resplandecerá
aún más y no habrá tristeza alguna porque ya nadie te quiere.

Hombres y mujeres que dispararon negras pistolas
contra sus inocentes y vencidas sienes,
que castigaron su aparato digestivo
con cápsulas verdes y blancas, rojas y amarillas.

No soporté que me abandonaras, amor mío.

No soporté quedarme sin trabajo, amor mío.

No podía verte con otra, amor mío.

San Ian Curtis, San Mariano José de Larra, Santa Silvia Plath,
la santa horca, la santa pistola y el santo gas,
y el amor siempre,
el amor
tan asesino.

Di adiós a tu cuerpo, se ha quedado vacío.

Bendito sea el suicidio,
que nos aleja de la mirada de todos los Emperadores.

Bendito sea el suicidio, el gran adiós de los lunáticos.

Qué bella es la muerte y su hermano el sueño,
dijo un inglés ilustre.

No podía soportar las nubes, el mar, las calles,
amor mío.

Cúbreme de tierra, estaré bien no estando,
amor mío.

Cómprame un ataúd barato, estará bien así.

No hace falta que me recuerdes, amor mío.


Manuel Vilas. Gran Vilas. VISOR LIBROS, 2012.


  

miércoles, 8 de abril de 2015

THIS IS HARDCORE (COVER) (2)



2
UNO MENOS, FALTAN CUATRO
(Tony O´Neill revisitado)

Ayer soñé que era Letizia Ortiz
Tenía una piel preciosa y unos ojos maravillosos
Recuerdo exactamente dónde me encontraba
Era un aposento
Había un buró de muy buen gusto
Una niña jugaba a ser madre con una muñeca y le decía “Yo cuidaré de ti y te regalaré vestidos”
Había un bolso Coach con una barra de labios dentro
El rey Juan Carlos estaba allí
Sosteniendo una escopeta
Gritó
“Venid todos a tocarla!”
Y aparecieron Urdangarin y la infanta Cristina y el príncipe Felipe
“Acariciadla!”
“Es una Fabbri! Es una Fabbri!”
“Ligera! 100.000 euros!”
Exclamaba
Gozoso
De un solo aliento
Yo no hablaba en el sueño
Me notaba la lengua como una masa de pizza
Después el sueño exageró
Alcanzó el punto de fuga
El tripi
La escopeta se volvió el dibujo animado de una escopeta
Y decía
Expulsando cartuchos y exhalando humo a cada sílaba
“Soy Juan la Escopeta!”
“Os demostraré que el reino de Dios es mucho más grande que el vuestro!”
(Pero no hacía BANG BANG sino RA TA TA TA TA TA)
En esto una de las balas acertó la cabeza de Urdangarin
Que se cayó
Sin cabeza
Primero sobre sus rodillas
Y tras una breve pausa
Redondo en la alfombra persa
(En los sueños siempre hay una alfombra persa)
Y pronto por El Pardo se oyeron las sirenas
Y los coches de los periodistas petardeando
Y vi la imagen de la cabeza de Urdangarin ensartada en la polla de bin Laden
La vi en el horripilante cuarto círculo del infierno arrastrando con los dientes pesados fardos llenos de oro
Con los cabellos untados de mierda de cerdo y tripas de rata
Chupando la polla del primer leproso de una larga fila de ellos
Y al despertar del sueño
Pensé que tal vez
Podría haber algo de justicia
En este mundo
Después de todo.

(UNO MENOS, FALTAN CUATRO: Versión del poema “ONE DOWN, FOUR TO GO” de Tony O´Neill tomado desde http://www.burningshorepress.com/writerscorner/tonyoneill.php.)


Del poemario inédito "Versiones".

jueves, 2 de abril de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 29



29
Oh escritura, cúrame de la vida
De la vida que despide mal olor
Leopoldo María Panero

El poema se reconoce en la rugosidad del sapo
Anuncia el grito del niño que verá la excoriación en su sexo andrógino por viejo porque el poema es una máquina del grito y no hay revestimiento para la economía de la arruga
El poema se sabe desecho de explotación y director de la orquesta del grito
Grita loas al gusano
Se prostituye a la arqueología del gusano 
Encontré el poema haciendo de posavasos en una mesa del Moose.

Inacabado
 “poème abandonné
Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".


lunes, 23 de marzo de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 12



12
Escribir como escupir” tituló Leopoldo María Panero

Escribir como vomitar
Arrojar con violencia sobre el papel el intestino y mirar su textura informe y sentir alivio y oler su mal olor y comprender que no es reversible ni reciclable
Comprender que es inútil e inevitable como la pesadilla.

Inacabado
poème abandonné

Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".

lunes, 16 de marzo de 2015

EL COMULGATORIO. Manuel Vilas


Es posible que no conozcas demasiado las afueras de Zaragoza:
ese mundo ambiguo, fronterizo y misterioso.
Ya no son suburbios las afueras.
Son un combate lento entre el ladrillo y la tierra,
entre el asfalto y el erial,
entre la farola y la luna.
Entre muertos y vivos.
Entre santos y pecadores.
Entre gladiadores y cristianos.

Más allá de Torrero, más lejos del Actur,
allá donde los efluvios del Carrefour terminan,
más allá de Las Fuentes,
hay un mundo de calles asfaltadas con fantasmas
que terminan en huertas sin frutos
y acequias sin agua,
de bares al lado de escombros desesperados
que dejan ciega la mirada,
bares desolados, de casetas de campo
junto a grúas recién puestas,
de albañiles tristes que hablan en rumano,
convertidos más tarde
en locos vampiros llenos de luz con baterías muy baratas,
todo es barato en este reino mío,
de neumáticos torturados,
de pequeñas tiendas que despachan pan industrial
y golosinas calientes.
Las afueras son también un reino de juventud:
allí es donde los jóvenes de treinta años tienen su futuro,
su piso y su larga deuda con los hombres viejos.
Porque los hombres viejos tienen el poder y la nada,
tienen las leyes y el dinero, y mujeres viejas, a quienes
ya no se follan -porque todo es una mentira inabarcable-
y son dueños de los techos, de las paredes,
de la domesticación del frío,
del pegajoso frío.

Allí les esperan dorados domingos para disfrutar
del salón de diecinueve metros cuadrados,
de la cocina de siete, del "dormitorio-suite" de diez,
así lo llamó el constructor el día de la firma del contrato,
de la plaza de garaje que protege del bárbaro viento
de los desmontes recién urbanizados a un Corsa del 87,
y de las magníficas vistas a la autopista de Barcelona.
Mira esas vistas, cariño,
mira ese ardor del sol contra nosotros,
mira cómo nosotros acabaremos como ellos,
como esos tipos que nos han vendido esta mierda,
cómo seremos leña roja y almas baratas,
así que deja que te lo haga esta noche,
es lo único que tenemos. Deja que me coma
lo que ellos no tienen: tu carne blanca y dulce
y que apague
tus gloriosas ganas de follar. Es nuestro reino.

Cuando llegue el insomnio, que llegará, cuenta,
para no volverte loco, amor mío, cuenta el número
de coches que pasan
a doscientos kilómetros por hora
(provistos de aparatos
altamente sofisticados que detectan los radares
de las baratas autoridades policiales españolas)
en madrugadas tan insignificantes
como las golosinas que venden en la tienda de la esquina.

Amor mío no puedes dejar tu trabajo, amor mío
si quieres follamos hasta morir, pero por favor
no dejes tu trabajo.


Manuel Vilas. AMOR (POESÍA REUNIDA, 1988-2010). Visor Libros, 2010.




viernes, 13 de marzo de 2015

LA TURISTA. Carmen Camacho


Somos, solo, consecuencia económica
de un vuelo charter,
lo demás es mentira.
RAFAEL PÉREZ ESTRADA


Encontré en la calle al hombre de mis sueños.

Apostado en una pared encalada, tocaba la guitarra. La
hacía sonar bien, oh sí, realmente bien. Al escucharla supe
que aquella música era lo único verdadero que sucedía en
aquel puerto de parada indispensable en los cruceros por el
Mediterráneo.

Aquel muchacho y yo nos miramos a los ojos. Era exótica-
mente hermoso. Nos sonreímos. La música seguía saliendo
de entre sus dedos.

Supe de pronto y con certeza que lo amaba.

Le eché en la gorra veinte dólares.


Carmen Camacho. VUELO DOMÉSTICO. EL GAVIERO EDICIONES, 2014.







jueves, 12 de marzo de 2015

Rey del jueves


Calvas las hay que muestran sus billetes
Como si se tratase de hélices libres
Bache y avión
La primera charca del tablero
Tela del infeliz de la clase
A oscuras solía comportarse y hablar
A primera hora del volcán
Las rayas de sus granos
Arrancaban serpientes de los parques
Un jueves cualquiera diremos que las mesas son
Solamente eso
Heces de mosquito.


lunes, 2 de marzo de 2015

CHICAS BONITAS (1)


1
TAMARA

Haciendo abdominales mi hermano
Miraba por la ventana y sólo le veía los pies
Coloqué mi rodilla entre sus piernas
En aquella habitación todos los curas del mundo flotaban
Pero sus cabezas no
Por lo que los ríos de cabellos talaban sus muñones
Me dijo que me mataría al día siguiente
Yo que a través de la ventana sólo le veía los pies
Y debajo de la cama los maullidos te dejaron sorda
Atado a un coche de juguete no puedo moverme
Y tú con tus pies pequeños a punto de arrancarlo
Pero no tiene gasolina
Si hubiese tenido mi piel habría ido derecha a la habitación donde mi hermano hace abdominales
Donde la luz entra agarrada a las piernas de las mujeres
Tantos maullidos te dejaron sorda
En tu jaula compuesta de carne humana
A tu jaula sólo entra él con bastón y sombrero
En la boca muerde una baraja de cartas
Tú sólo sonríes tonta
Yo miraba por la ventana y sólo le veía los pies
Debajo de la gran ola de madera
Tu cuerpo estaba en la jaula con él
Tres palomas muertas colgaban del ala de su sombrero
¡Vivo en un país de sombreros y gabardinas!
Haciendo como estoy árboles con el aluminio de las bicicletas
Y mi hermosa mujer con la boca muy abierta
Le cabría un coche de juguete
Le cabría un coche de juguete incluso conmigo atado
Mi hermosa mujer está muerta
Murió sorda
La encontró la policía tras meses de búsqueda
En el maletero de un coche de juguete.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".

martes, 24 de febrero de 2015

COMA. Carmen Camacho


Quedé con Dasha. Al caer la noche, junto al puente, en
la garita vieja. Casi se mea encima cuando abrí la mochila y le
enseñé lo que escondía. La botella. Por fin. La abrimos para
probarla. Nunca más se supo de nosotras.

Desde entonces vagamos, tomadas muy muy fuerte de la
mano, entre la espesa niebla. Ya casi no oímos los ladridos
y las voces que, como desde otro mundo, gritan nuestros
nombres.

Llamamos a cada una de las puertas que vamos encontrando.

No nos gustan quienes abren: son señores gordos, con manos
grandes, que nos sientan en sus rodillas y nos aprietan la
cara contra sus bocas para decirnos cosas feas.


Carmen Camacho. VUELO DOMÉSTICO. EL GAVIERO EDICIONES, 2014.





jueves, 12 de febrero de 2015

REMAKE DE EL CLUB DE LA LUCHA (1)


1
He comenzado a ser “yo” gracias al insomnio, a esa catástrofe a la que le debo todo y que ha marcado tan profundamente mi juventud. Si he percibido ciertas cosas en este mundo, es porque tuve la suerte de no poder dormir…
E. M. Cioran

Desde mi balcón los vi a todos
Desde el balcón de mi habitación del Hotel Napoleón los vi a todos
Uno lloraba cabezas de bebé
Que escurriéndose por sus mejillas caían
Sin remedio
A la nieve ardiendo
Otro disfrazado de griego contaba conchas allá en lo alto de la nube
Su sonrisa era un pescado dando coletazos
Mis manos entonces dispusieron de océanos
Su cáliz siempre hueco aspiró las cabezas de bebé
Tornándose ahora por pétalos de rosa
Pétalo mi perro talado de García Lorca
Sus patas fueron a parar al portazo de espaldas
Su hermosa cabeza tenía tejas de cinc
Siempre pensé que moriría a manos de un gánster de barba blanca
Por deudas de juego
Pero la musa que apuñala tiene el talón ya seco
Y mi ex mujer va siempre armada
Ahora cesa la marmita de ronronear
Su planetario de calvas verticales
Ahora me ocupo yo de las latas de atún
Ahora me ocupo yo de las tetas de Laura
Mi balcón es una enorme bolsa de basura
¡Me tiraste a la basura Maldita!
Desde mi balcón veía el Arco de Triunfo
Y a las parisinas poniéndome caras
Y a los taxistas fumando tabaco
Y a los deportistas gastando calzado
Y a los turistas haciendo fotografías
Y a los borrachos pariendo hermanas gemelas
Y a mis órganos intentando fugarse de mi cuerpo
Intentando abandonarme
“¡Todo el mundo me abandona!” pienso o grito desde mi enorme bolsa de basura
Pero que incluso yo mismo intente abandonarme es el colmo
No me queda más remedio que darles la razón a aquéllos que me abandonaron
Y las ruedas de los caballos pinchan siempre en el mismo kilómetro
Y mis orificios nasales han puesto un cartel que dice “Entrada libre”
Todos los edificios de París
Todas las mujeres de París
Desde mi balcón los vi a todos
Desde el balcón de mi habitación del Hotel Napoleón los vi a todos.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".


martes, 3 de febrero de 2015

MI VIDA: GRANDES ÉXITOS (2) (VI)



VI
JOANNA
I spent my week waiting for the Friday evening, when you come round and see me, And we drink wine from cups
Hefner

Sad-eyed lady of the lowlands,
Where the sad-eyed prophet says that no man comes,
My warehouse eyes, my Arabian drums,
Should I leave them by your gate,
Or, sad-eyed lady, should I wait?
Cantaba Bob Dylan mientras yo te escribía un SMS que resultó ser un SOS cuando estaba perdido en los pasillos de un hotel que llevaba mi nombre
Y tú me salvaste
Con tu voz como villancicos y tu lógica directa como una página de cómic
Con tu cama como un refugio y tu regazo como medicamentos
Con tu piel blanca como el norte de Europa y tu alma como un espectáculo
Cuál de ellos cree que podría contemplarte?
Un hombre de negocios abrió la puerta de su sedán y te invitó a subir y aunque la tapicería de cuero del asiento del copiloto era muy suave no montaste
Sabías que estaba lloviendo sobre mis zapatos y preferías mirar una foto mía de niño sentado en la alfombra con mis coches de juguete puestos en fila
Te dije lo que estaba pensando
Run-run y píiiii-píiiii
Un abogado pretendía que testificaras en mi contra pero sabías que el ladrón de gallinas era otro
Cuál de ellos cree que podría convencerte?
Viste que había un cactus dentro de mi camisa cuando te pinchaste con él y eran las dos de la mañana (pero no te dolía mucho)
Con tus ojos verdes como esperanzas y con tu varita mágica como un mando a distancia que controla el tiempo
Dama de ojos tristes de las tierras del este
Donde el camarada de ojos tristes asegura que ningún hombre llega
Mis ojos de discoteca mis máscaras completas
Debería tirarlos y llamar a tu puerta
O
Dama de ojos tristes
Debería esperar?


Del poemario inédito "Diario de un poeta reciencasado (2014)".

miércoles, 28 de enero de 2015

De primero sopa de fideos



A menudo al planchar mis pulmones imagino ser una peonza en el vientre de una embarazada
Serrar los pilares del sinsabor de defecar en los museos
Y mis pupilas aceleran alcanzando la copa del intestino fugitivo
Se fugó del dominó absolutamente espeso
Para visitar a los ancianos que viven en un taxi.

Inacabado

jueves, 22 de enero de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 10


10

Su beso en mi mejilla de cerdo tras toda una noche anhelando su beso en mi lengua de cerdo fue como cuando era niño y mi padre chupaba su pañuelo y me lo restregaba por la cara para quitarme los churretes de jugar en la calle.

Inacabado
poème abandonné

Paul Valéry

Del poemario inédito "Copenhague".

lunes, 19 de enero de 2015

RECUERDOS DE AMÉRICA ESCRITOS EN ALEMANIA (6)


6
EN UN RESTAURANTE TAILANDÉS EN WICKER PARK
(CHICAGO)



Ese How are you? se me clavó en la cabeza
Me lo habían dicho muchísimas camareras y dependientas antes
Pero este apretó un botón dentro de mi cabeza
Y entraron en ella los perros abandonados
Esas tres palabras daban vueltas en mi estómago y se mezclaban con los noodles con gambas formando una pelota de pelos
Que cómo estoy
Cuando era pequeño advertí que había dos mundos separados por un muro tan alto como Dios
El mundo de los niños y el mundo de los adultos
Muchos de nosotros intentábamos trepar al otro lado
Queríamos hacer todas las cosas que se hacían en ese lado
Ver la televisión hasta tarde
No tener que ir al colegio
Ver mujeres desnudas
Ahora siento que estoy en lo alto de ese muro con una pierna colgando a cada lado
Y Miro hacia ambos lados
En uno hay unos chavales disparando a las vacas en las tetas con unas pistolas de bolitas
En el otro hay unos tíos en San Fermín agarrándole las tetas a una chica en un tumulto
Debería beber menos y hacer más ejercicio
Debería haberme comprado el abrigo del escaparate
Si lo llevara tendría más confianza en mí mismo
Y hay un cuchicheo porque tengo una boca dentro de la cabeza
Hace solamente ring ring pero yo la entiendo
Me recuerda las cosas que he hecho y las que debería haber hecho
No puedo escapar ni esconderme en ningún sitio
Es la boca del domingo con resaca
Lo que más le gusta es plantar en la cabeza hongos atómicos
Joanna es la única que sabe cómo desconectarla
Que cómo estoy
Pues infinitamente mejor que antes de conocer a Joanna.


Del poemario inédito "Diario de un poeta reciencasado (2014)".

domingo, 11 de enero de 2015

EL TEATRO DE LA VAGINA (2)



2
LA TRISTEZA DE VISITA

En el hotel dos cervezas configuran el estampado del edredón
Sobre la cómoda hay un libro de Borges
Me sentí en pantalones cortos con las manos llenas de arena
Mi hermano montaba en bicicleta por el parque
Había tantas nubes en el vientre de la vaca
Como lunares en tu espalda
Una niña de pelo muy liso y muy largo haciéndome un ademán de despedida
¡No te vayas niña!
¡Quédate!
Que no sé dónde empieza el verano
No me dejes niña tan solo
Y sumido en este invierno helado
Dos perros por televisión comiéndose la cabeza de un bebé
La sangre me salpicó en la cara
Nació una ambulancia de entre las piernas de Virginia
Los soldados con agujeros en la boca
Me invitaban a bañarme vestido
En esas montañas hay un hotel
En ese hotel las vacas se pudren sobre hachas
Mi hermano montaba en bicicleta
Yo en el balcón miraba a Virginia
Miraba su pelo
Tan rubio tan largo.

Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".

viernes, 2 de enero de 2015

Prólogo de "Duelo al sol". Alfonso Xen Rabanal




Me lo susurró al oído esa sombra en la niebla que decía ser Caballo Loco: 

"Amigo mío, volverán de nuevo.
Por toda la Tierra vuelven de nuevo.
Antiguas enseñanzas de la Tierra, antiguos cantos de la Tierra.
Vuelven de nuevo, amigo mío, vuelven.
Te los doy, y por ellos comprenderéis, veréis.
Vuelven de nuevo sobre la Tierra."

Y, así, regresa Vinalia Trippers... en un duelo al sol con las sombras de occidente, infectadas de ese virus sicótico que los originarios llamaron: Wetico.


Alfonso Xen Rabanal. Prólogo de "Duelo al sol". Vinalia Trippers 13, 2014.



martes, 30 de diciembre de 2014

Prólogo de "Deseo de ser piel roja". Vicente Muñoz Álvarez




Aunque como todos los tripulantes nos sentimos en el fondo más indios que vaqueros, no podía ser de otra manera, hemos decidido dedicarles a ellos, los indios pieles rojas, este Poemash.

Despojados, humillados, alienados y masacrados en nombre del progreso, marginados, iluminados y auténticos, ellos, los indios pieles rojas, nos han inspirado estos poemas, ajuste de cuentas que desde hace mucho teníamos pendiente.

Cheyennes, Arapahoes, Pies Negros, Mohícanos, Apaches, Navajos, Semínolas, Mojaves, Pueblos, Comanches, Hopis, Dakotas, Sioux, Serranos, Iowas, Cuervos y demás desposeídos del mundo, por vosotros brindamos.

Y también por Leopoldo María Panero, siempre presente (con su hacha de guerra en la mano), del que tomamos prestado el poema que da título a este libro: Deseo de ser piel roja.

Salud
& Paz en la Tierra


Vicente Muñoz Álvarez. Prólogo de "Deseo de ser piel roja". Especial Poemash, Duelo al sol, Vinalia Trippers 13, 2014.

viernes, 26 de diciembre de 2014

PRÓLOGO DE "DUELO AL SOL". Silvia D. Chica



Muy buenas, amigos lectores, adultos y ávidos de cultura A Contra Corriente.

Aquí estamos el equipo de Vinalia Trippers con la enorme tripulación que va subiendo a nuestra nave, en este caso diligencias y caballos, ofreciendo un panorama jugoso de los mejores cerebros de nuestra generación!

Escritores, poetas, ilustradores, fotógrafos. Gente que se junta con un objetivo común. El disfrute de hacer algo posible. Y que dure en el tiempo. Vinalia Trippers.

Esta vez dos rendidos homenajes, a Leopoldo Mª Panero, gran poeta, en nuestra separata de Poemash, y al género Western desde el lado salvaje, Duelo al Sol.

Vaqueros, indios y tahúres, que disfrutéis con la entrega.

Y larga vida a Vinalia!

Up!


Silvia D. Chica. Prólogo de "Duelo al sol", Vinalia Trippers 13, 2014.

lunes, 22 de diciembre de 2014

CHICAS BONITAS (2)


2
YOLANDA

Sus órganos se derretían
Explayándose por la planta hasta impregnar el negro de mis zapatos
Llovían gusanos
Con todas sus bombillas apagadas
Hay que cerciorarse del vientre antes de lamer la huella en la playa
Con los ojos extraviados me incliné para oler el humo del porro
En la humareda se debatían grandes soldados con armaduras líquidas
Ganó el que mejor nadaba
Y la primavera quebró mis orejas a golpe de pájaro
De sus ramas el bramido del ahorcado
No tiene ése prisa ya por enjugar su semen
Latente está la huracanada estación de bombillas
Sus rayos se hilvanan para componer pestañas sólidas
Que se queman por el calor al poco de recorrer un cuerno de virus
Mi niña
La más hermosa del baile
Este avión es una enorme sala de fiestas
¿No lo ves?
¡Cómo apesta la creación!
Con su negritud
Con sus sermones
Con mis hijos atropellados
Un gol de Fernando Torres que festejamos nosotros ovacionándole en pie
Fernando Torres está rodeado de paredes
Mil millones de paredes llenas de bombillas le iluminan rodeándole
Mi amor
La más guapa del baile
Tus ojos son fritos
Como es incolora la sangre del muerto
Mis incursiones al excremento de Alicia son cada vez mayores
Y el olor trastorna mis músculos
Sus senos uno en cada mano
Sus latidos salían de su cuerpo haciéndose extensos
¡Oh sus dos senos uno en cada una de mis manos!
Mis latidos vomitaron playas donde sólo había grados
Yo en la comunión de tu pezón rosa
No sé tu nombre ni tu edad
Sólo me sé tus senos en mis manos
Y esa lluvia de trigo por tu espalda
Y ese salvaje contoneo de tu talle
Corrí
Corrí por la ensenada de sombreros y miles de sillas salieron despedidas del hotel
Un bombardeo de sillas sobre las cabezas inmóviles sin cuerpo
Ésas que desparramadas por el suelo sólo pueden mirar el cielo o la tierra según su postura
Un bombardeo de sillas sobre la ojeriza que el asesino tiene por su víctima
Un bombardeo de sillas sobre el solar repleto de escombros de mi existencia
En el hotel ya no quedaba nadie
Los números de las puertas se suicidaron
Se tiraron desde la altura de sus puertas reventando sobre la moqueta del pasillo al caer
Los números sangran letras
Las puertas inauguraron un museo
Y no nos permiten la entrada a los hombres
Sólo Dalí ha estado en su interior
(Disfrazado de puerta)
Después de aquello nunca más quiso ser hombre y no se quitó el disfraz
Yolanda me cobró un millón de dólares por montarla
Y me obligó a taparme la cara con una bolsa de papel que llevaba en el bolso
Tu zapato de tacón
Con mis calcetines hago una lengua
Larga y lisa de dragón para asustarte
Me queman las manos
Se zurcen los horóscopos de un invierno en el claustro
Me queman las manos
Me revienta el pulso
Tus grandes ojos azules Yolanda
Tus piernas confundidas con las mías
Tu pelo confundido entre mis rizos Yolanda
Asolado y despierto entorno la ventana.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".