sábado, 4 de julio de 2015

CELEBRACIÓN. Pablo García Casado



El vino del matrimonio que se cita en un bar. Y se cortejan
mutuamente y se tratan como desconocidos. El que bebe el
adolescente que dice en voz baja valor, valor, mientras la chica
de sus sueños deja caer un tirante de su vestido. El vino del
policía celebrando su pase a la reserva. Las gotas del mismo
vino mucho más tarde, ya en casa, sobre la chaqueta y la
corbata de seda italiana. El vino de mi hermano en Suiza,
comprado a precio de oro en unos grandes almacenes, un
vino francés y estúpido que no derrite la nieve ni la distancia.
El vino amargo de los hospitales, el que beben los cirujanos
después de decir la verdad a unos padres que caminan ya sin
esperanza hacia el aparcamiento. El de los funerarios la noche
del 24 de diciembre. Dulce y amargo, como este que hoy
llena mi copa. Porque hoy celebro la vida, tú, que hasta la
última gota, la aprovechaste. Compañero que estás, ya para
siempre, al otro lado.


Pablo García Casado. García. VISOR LIBROS, 2015.







viernes, 26 de junio de 2015

ASÍ SE FUNDÓ PUSHER STREET (IX)




IX

Un perro guarda la andamiada del alma y dos hombres armados custodian el artefacto construye iglesias
El multimillonario de los dientes de oro lo sabía
Y musitaba los balances de su compañía lanzado en su lujoso automóvil.


Del poemario inédito "Leopoldo María Panero".

lunes, 22 de junio de 2015

CHIRICAGUAS. Felipe Zapico Alonso



De reserva
en
casino
y
en la escuela episcopal
de
botella
en
botella
ya
nada queda
de
los hongos
las
pinturas
ni
el valor
el ardor
y
la
guerra contra
el
invasor
que
no recogió
tu cuerpo
ni te abrazó
ahora
que brotan
poemas
escondidos
arrojados al mar
en botellas
de cocacola.


Felipe Zapico Alonso. POEMASH ESPECIAL Deseo de ser piel roja (VVAA). Producciones Vinalia Trippers, 2014.




viernes, 12 de junio de 2015

REMAKE DE EL CLUB DE LA LUCHA (2)



2

Miseria y erizos calcinados
Mi cuerpo como primer plato es la autopista que conduce al agujero profundo de T
Me casé con la más guapa del baile
Sus ojos
¡Esos ojos!
Dos peceras en ambos extremos de la cara
En el lado occidental la pecera contiene un zapato negro de tacón
En cuya suela yace un chicle de menta
En la oriental la pecera me contiene a mí muerto
Con una corbata de nudo inexistente en el cuello
Y abriéndome la boca con ambas manos
Mis intestinos van en coche
Es un coche muy grande
Y tus pecas se mueven cambiando sus posiciones
Y los monos crepitando
Una muñeca rubia sobre el piano hace que canta
Pero sólo mueve los labios
Sus caderas estrechan mis manos
Yo que siempre llevo guantes
Bajé las escaleras y sudé movimientos mobiliarios
Como el reloj que pende de tu oreja
La leche se aparta del latido a cuadros
Y todos esos cuadros en mi habitación del hotel
El pánico a perder la cabeza por ella que sentí…
En Hollywood los erizos crepitaban en contacto con el agua
El agua allí es plástico transparente
Las calles como en una pesadilla eran rojas de sangre
Y la cisterna del hotel colgaba de mi brazo
Y la pared del hotel la llevo a cuestas
Siempre es la misma puerta
Es con forma de seno
Transparente
Su interior contiene flotando en un charco de agua una ventana con vistas a mi pecho
Desnudo y ensangrentado
Pequeñas órdenes extienden sus rocas articuladas
A través de la balaustrada de tu balcón
Y digo “Te quiero”
Una y otra vez una y otra vez una y otra vez
Sin poder parar
Se lo digo a una chica muy rubia y muy guapa
A una chica que está dormida o está muerta
No se mueve no responde
No respira
Pero aún así no puedo dejar de decirle una y otra vez “Te quiero”
Unas veces en voz baja
Otras a gritos
Y el Metro se pone de noche
Y en Hollywood los erizos crepitan en contacto con un agua
Soy un extraño en esta ciudad de sombreros y gabardinas
Soy un cuerpo encerrado en un alma
Yo soy junto a la luna decapitando farolas con nuestras espadas láser de Jedi.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".

miércoles, 27 de mayo de 2015

DESPUÉS DE ESCUCHAR “TOM TRAUBERT´S BLUES (FOUR SHEETS TO THE WIND IN COPENHAGEN)” (2)


2

Borracho y solo en un bar
En el barrio de Norrebro
Una chica se sienta junto a mí
También está borracha
Tienen la tele con el volumen al 50
Están dando un concierto de Pink Floyd
La gente de la barra
Está disfrutando mucho
Hombres y mujeres entre 45 y 55 años
Que cantan:
Hey, teachers! Leave those kids alone!
Lo están pasando realmente bien
Piden más pintas de cerveza Carlsberg
Meten y sacan cajetillas de Marlboro del bolsillo de sus camisas vaqueras
Miro las piernas de la chica que está a mi lado
La falda se le ha subido mucho al sentarse
Dos piernas estupendas
Las miro y las miro
Y la chica se reduce a un par de piernas
Pero entonces levanto un poco la vista y veo sus tetas
Y la chica…
Hey! dice
No está enfadada pero me hace saber con un gesto que es un poco más arriba
Hey! digo
Me pregunta por lo que hago
Le respondo que soy el cantante de una banda de rock en España
Me pide que le cante una canción
Pero es en español
No importa
Y le canto la de 8 y medio de Nacho Vegas y entonces le digo que soy Nacho Vegas
Los tíos de la barra se ríen fuertemente ahora
Con ronquido
Les faltan dientes
Les sobran kilos
Me invitas a una pinta de Carlsberg?
Asiente con la cabeza
Va a la barra
La veo esperar su turno
Vuelve con mi cerveza
Me habla de un trabajo
Que hace algo en alguna parte
Pero no puedo oír nada
Es como si alguien estuviera pasando la aspiradora justo ahí
A nuestro lado
La chica se reduce a un par de piernas
Me pregunto si me dejará subir a su casa
Si me acuesto con ella
Tendré que dejar en buen lugar a Nacho Vegas.



Del poemario inédito "Versiones".


martes, 19 de mayo de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 22



22
¡Oh! Sollozo del ser y árbol de la ruina
Leopoldo María Panero

El recuerdo que era un gusano se comió mi pelo
Hacía el viento de ceniza 
La chica de la papada orilló el descoloramiento de mi colección de muñecas de porcelana de grandes ojos azules y dorados cabellos besando mi pesadilla
Pepito Grillo era el gusano del recuerdo y negó con su viento de ceniza la verticalidad de mi frente 
Pepito Grillo adornó la sien de la chica de la papada con un revólver
Cuando la chica de la papada lamió mi semen juró que sabía a Idalprem.


Inacabado

poème abandonné
Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".

miércoles, 13 de mayo de 2015

FOREVER IN BLUE JEANS. Manuel Vilas



Recuerdo tu pelo rubio bajo el sol del Mediterráneo.

Tú tenías quince años y me dejaste que te besara.

Vendería mi alma al Diablo, al Rey de España,
a la Reina de Inglaterra, al Presidente de los Estados Unidos,
al Papa de Roma,
por regresar indemne a ese momento.

Caminábamos de la mano, aquella noche estrellada,
al lado del mar iluminado.

¿En qué triste matrimonio vives ahora o tal vez ya estés
muerta?

O no te casaste, y vives sola, o con un novio nuevo de vez
en cuando.

Qué más da.

Anda, llámame, seguro que aún estás por ahí.

Preséntame a tus hijos, igual alguno quiere ser escritor
y le puedo echar una mano con las faltas de ortografía,
porque con otra cosa no.

Si volviera a verte, acabaría odiando la tierra, la vida y la luz.

No vuelvas nunca.

Que qué tal me ha ido.

Eso se te ocurre preguntarme.

No me ves: soy el hundimiento.


Manuel Vilas. El hundimiento. Visor Libros, 2015.




lunes, 11 de mayo de 2015

EL ÁNGEL DESCONOCIDO. Rafael Alberti



¡NOSTALGIA de los arcángeles!
Yo era...
Miradme.

Vestido como en el mundo,
ya no se me ven las alas.
Nadie sabe cómo fui.
No me conocen.

Por las calles, ¿quién se acuerda?
Zapatos son mis sandalias.
Mi túnica, pantalones
y chaqueta inglesa.

Dime quién soy.

Y, sin embargo, yo era...
Miradme.


Rafael Alberti. Sobre los ángeles / Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos. Ediciones Cátedra, 1996.

jueves, 7 de mayo de 2015

Suculento plato de percebes



Solamente tú me despojas de mi condición de suicida
Solamente tú me liberas del temblor y las heces
Solamente tú que acaricias a un perro me rozas el alma.




miércoles, 29 de abril de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 28



28
LA CHICA DEL PINTALABIOS CON SABOR A MELOCOTÓN QUE BUSCABA UN SITIO DONDE DORMIR GRATIS

En el Moose un transexual lloraba porque era imposible que quedara en estado un pene que le colgaba extraño drenaba su cuerpo y le compungía enseñándole la aspereza y sequedad de sus charcos
Escribí sobre una servilleta de papel que esas lágrimas negras de rímel eran la única salpicadura de los charcos y que su vagina la tenía en la cabeza
Que era una mujer-pasa
Y rodeé esta última frase con un círculo  
Levanté la vista de la mesa y advertí que una chica guapísima se había sentado justo en la silla de al lado
Sonreí y pensé que era una chica-fruta y volví un momento al papel para escribir “También hay chicas cuya carne es fruta que al presionar saca el jugo de sus charcos dejando los dedos arrugados”
“What´s your name?” pregunté
“########” contestó
“What?” pregunté
La música estaba muy alta
“########” contestó
Me daba no sé qué preguntar otra vez así que asentí con la cabeza
Le dije que me gustaría invitarla pero que no tenía dinero y pregunté si podía invitarla con el suyo
Ella me miró sonriendo y me propuso pagar las cervezas si la dejaba dormir en mi apartamento
Pedí dos pintas de cerveza y volvimos a la mesa
######## se sentó en mis rodillas y empezó a besarme en el cuello 
Nos levantamos y salimos del bar de la mano dejando las cervezas prácticamente enteras.

Inacabado

poème abandonné
Paul Valéry

Del poemario inédito "Copenhague".


lunes, 27 de abril de 2015

RED, RED WINE. Manuel Vilas



I

Entraba en el hígado como un emperador romano
en Judea, ajusticiaba hombres y quemaba cosechas,
y éramos felices ante tanto horror y muerte, muy felices.

Era tan hermoso ver ese fuego, y a esos ahorcados.

Solo confío en los borrachos: ellos han visto el sexo de Dios.

Los borrachos, los alcohólicos, son la prueba
de que el Amor existe.

Sube a mi cabeza, y cuando subes, la vida es una frenética
fiesta.

Nunca pensé que acabaría amándote tanto.

Y eso que tú bien poco me querías: me mandabas
directamente a la destrucción, 
me dejabas tirado en medio de la calle,
mal camarada tú.

"Pero de algo hay que morir, hijodeputa", decías
en noches inolvidables que ya no recuerdo.

Oh, dejadme entrar en la hermosa cofradía:
Francis Scott Fitzgerald, Dylan Thomas, 
Edgar Allan Poe, James Joyce, Hemingway,
William Faulkner, Charles Baudelaire.

Dejadme beber con vosotros hasta el fin del mundo.

Me da pena ver que no haya grandes alcoholizados
entre los genios literarios de España; Azorín,
Baroja, Machado, Lorca, Unamuno
¿por qué no bebisteis más?

Valle, tú, Valle-Inclán, ¿cómo
la aguantaste, a España me refiero,
sin beber hasta la consumación
de nuestro hispánico y dorado y católico hígado?

Como mucho, nos bebíamos el vino de la misa,
cuando oficiábamos de monaguillos
en los colegios de curas de España,
siendo el de monaguillo un codiciado puesto.

II

Oh, grandes borrachos
y alcoholizados de la noche del mundo,
vuestro ardiente fracaso
conmueve a las estrellas y a Jesucristo,
delantero centro
del Real Madrid
ad eternam.

Oh, grandes acabados,
tirados en una esquina,
metidos en los cajeros automáticos
con vuestras mantas raídas,
en los cajeros automáticos
de Madrid, de Barcelona, de París,
de Soria, de Nueva York, de Londres, de Huesca,
de donde sea,
os amo.

Todos estáis desnudos en mí.

Et in Arcadia ego.


Manuel Vilas. El hundimiento. Visor Libros, 2015.


   

miércoles, 22 de abril de 2015

[HE SEMBRADO EN TU CUERPO]. Tristan Tzara



He sembrado en tu cuerpo, amada, la flor
que esparcirá pétalos sobre tu cuello, mejillas y manos
y hará brotar mañana tus senos -primavera
Me gustan las cejas y tus ojos con destello de metales
y los brazos que ondulan como las serpientes, las olas, el mar

De tu cuerpo quisiera levantar palacios, arquitectónicos jardines
y terrenales paraísos monumentales
Quiero enterrarme en sus tierras cuando me muera
Quiero enterrarme en tu carne cuando me muera

En tu cabello siento el olor de los racimos de naranjas
En tus ojos anublados veo sol y en los labios ganas de comer
Con tus dientes querrás cortar carne del alma
querrás cambiar las uñas en garras

Quisiera morder tus senos como muerden el pan
Los hambrientos que mendigan monedas en la calle
Quisiera que florecieran en tus miradas jardines arquitectónicos
Alinear tu pensar a los sueños terrenales, mamie.


Tristan Tzara. Los primeros poemas (Poemas rumanos). Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002.

jueves, 16 de abril de 2015

Tristan Tzara



ves tú el alineamiento de cadáveres en mí?
se trata del puente de los dolores en rangos coagulados
de edades
la moribunda oscilación de sentimientos que no se alum-
bran ya
el frotar de los ojos contra la dura luz ves
a pesar de todo el argumento de lanzar cartas de lluvia
en el cubo de la basura
las plantas trepadoras de tus venas
luchan con el peso de la luz escarpada
sus dedos espasmódicos cercan mi cabeza y la noche
liberta a las leyes del carrusel de espinas
cerebro en el que los canales desembocan al amanecer
en el nudo del día y de la noche cuando ambos se es-
trechan las manos
en la fuente de los caminos bordeados de pelos y de
dientes
el tiempo recorre las calles a lo largo de los adioses
mientras que sobre la acera las juglarías del demonio
aparecido
crepitan en fugitivas chispas entretejidas de agua
y en los corazones el sonar de groseras fanfarrias
llevan los años a la conquista de las cóleras
ahora la cúpula del silencio sitúa su bonete sobre la
ciudad
un ángel no tiene miedo en permanecer suspendido del
aire
después de haber tirado la llave por la ventana
cual es esa perpetua sonrisa que nos mira
y que en las noches de verano llamamos misterio
el secreto en tu oreja hace brotar flores frutos en los
pendientes
el alfabeto de tu collar de dientes
eres tan hermosa que no lo sabes
en el resplandor de las antiguas columnas cadenas de
rimas
lleva al cielo su carta de amor
sin encontrarlo sin encontrarlo
el tren desgarra el país.


Tristan Tzara. El hombre aproximativo. Colección Visor de Poesía, 1982.


lunes, 13 de abril de 2015

DELIA´S GONE. Manuel Vilas


Bendito sea el suicidio.

Lo mejor de nuestro amor fue suicidarnos.

Tantos suicidas en París, en Nueva York,
en Ginebra, en Londres, en Estocolmo y en Madrid.

Hombres y mujeres que se arrojan por las ventanas,
desde décimos o undécimos pisos,
intentando volar en el absurdo viento de las ciudades.

Bendito sea el suicidio, que nos iguala a los ángeles
más famosos en las rutinarias gradas del Universo.

Es temperamental, la muerte por amor.

Suicídate, no significa nada, el mundo resplandecerá
aún más y no habrá tristeza alguna porque ya nadie te quiere.

Hombres y mujeres que dispararon negras pistolas
contra sus inocentes y vencidas sienes,
que castigaron su aparato digestivo
con cápsulas verdes y blancas, rojas y amarillas.

No soporté que me abandonaras, amor mío.

No soporté quedarme sin trabajo, amor mío.

No podía verte con otra, amor mío.

San Ian Curtis, San Mariano José de Larra, Santa Silvia Plath,
la santa horca, la santa pistola y el santo gas,
y el amor siempre,
el amor
tan asesino.

Di adiós a tu cuerpo, se ha quedado vacío.

Bendito sea el suicidio,
que nos aleja de la mirada de todos los Emperadores.

Bendito sea el suicidio, el gran adiós de los lunáticos.

Qué bella es la muerte y su hermano el sueño,
dijo un inglés ilustre.

No podía soportar las nubes, el mar, las calles,
amor mío.

Cúbreme de tierra, estaré bien no estando,
amor mío.

Cómprame un ataúd barato, estará bien así.

No hace falta que me recuerdes, amor mío.


Manuel Vilas. Gran Vilas. VISOR LIBROS, 2012.


  

miércoles, 8 de abril de 2015

THIS IS HARDCORE (COVER) (2)



2
UNO MENOS, FALTAN CUATRO
(Tony O´Neill revisitado)

Ayer soñé que era Letizia Ortiz
Tenía una piel preciosa y unos ojos maravillosos
Recuerdo exactamente dónde me encontraba
Era un aposento
Había un buró de muy buen gusto
Una niña jugaba a ser madre con una muñeca y le decía “Yo cuidaré de ti y te regalaré vestidos”
Había un bolso Coach con una barra de labios dentro
El rey Juan Carlos estaba allí
Sosteniendo una escopeta
Gritó
“Venid todos a tocarla!”
Y aparecieron Urdangarin y la infanta Cristina y el príncipe Felipe
“Acariciadla!”
“Es una Fabbri! Es una Fabbri!”
“Ligera! 100.000 euros!”
Exclamaba
Gozoso
De un solo aliento
Yo no hablaba en el sueño
Me notaba la lengua como una masa de pizza
Después el sueño exageró
Alcanzó el punto de fuga
El tripi
La escopeta se volvió el dibujo animado de una escopeta
Y decía
Expulsando cartuchos y exhalando humo a cada sílaba
“Soy Juan la Escopeta!”
“Os demostraré que el reino de Dios es mucho más grande que el vuestro!”
(Pero no hacía BANG BANG sino RA TA TA TA TA TA)
En esto una de las balas acertó la cabeza de Urdangarin
Que se cayó
Sin cabeza
Primero sobre sus rodillas
Y tras una breve pausa
Redondo en la alfombra persa
(En los sueños siempre hay una alfombra persa)
Y pronto por El Pardo se oyeron las sirenas
Y los coches de los periodistas petardeando
Y vi la imagen de la cabeza de Urdangarin ensartada en la polla de bin Laden
La vi en el horripilante cuarto círculo del infierno arrastrando con los dientes pesados fardos llenos de oro
Con los cabellos untados de mierda de cerdo y tripas de rata
Chupando la polla del primer leproso de una larga fila de ellos
Y al despertar del sueño
Pensé que tal vez
Podría haber algo de justicia
En este mundo
Después de todo.

(UNO MENOS, FALTAN CUATRO: Versión del poema “ONE DOWN, FOUR TO GO” de Tony O´Neill tomado desde http://www.burningshorepress.com/writerscorner/tonyoneill.php.)


Del poemario inédito "Versiones".

jueves, 2 de abril de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 29



29
Oh escritura, cúrame de la vida
De la vida que despide mal olor
Leopoldo María Panero

El poema se reconoce en la rugosidad del sapo
Anuncia el grito del niño que verá la excoriación en su sexo andrógino por viejo porque el poema es una máquina del grito y no hay revestimiento para la economía de la arruga
El poema se sabe desecho de explotación y director de la orquesta del grito
Grita loas al gusano
Se prostituye a la arqueología del gusano 
Encontré el poema haciendo de posavasos en una mesa del Moose.

Inacabado
 “poème abandonné
Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".


lunes, 23 de marzo de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 12



12
Escribir como escupir” tituló Leopoldo María Panero

Escribir como vomitar
Arrojar con violencia sobre el papel el intestino y mirar su textura informe y sentir alivio y oler su mal olor y comprender que no es reversible ni reciclable
Comprender que es inútil e inevitable como la pesadilla.

Inacabado
poème abandonné

Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".

lunes, 16 de marzo de 2015

EL COMULGATORIO. Manuel Vilas


Es posible que no conozcas demasiado las afueras de Zaragoza:
ese mundo ambiguo, fronterizo y misterioso.
Ya no son suburbios las afueras.
Son un combate lento entre el ladrillo y la tierra,
entre el asfalto y el erial,
entre la farola y la luna.
Entre muertos y vivos.
Entre santos y pecadores.
Entre gladiadores y cristianos.

Más allá de Torrero, más lejos del Actur,
allá donde los efluvios del Carrefour terminan,
más allá de Las Fuentes,
hay un mundo de calles asfaltadas con fantasmas
que terminan en huertas sin frutos
y acequias sin agua,
de bares al lado de escombros desesperados
que dejan ciega la mirada,
bares desolados, de casetas de campo
junto a grúas recién puestas,
de albañiles tristes que hablan en rumano,
convertidos más tarde
en locos vampiros llenos de luz con baterías muy baratas,
todo es barato en este reino mío,
de neumáticos torturados,
de pequeñas tiendas que despachan pan industrial
y golosinas calientes.
Las afueras son también un reino de juventud:
allí es donde los jóvenes de treinta años tienen su futuro,
su piso y su larga deuda con los hombres viejos.
Porque los hombres viejos tienen el poder y la nada,
tienen las leyes y el dinero, y mujeres viejas, a quienes
ya no se follan -porque todo es una mentira inabarcable-
y son dueños de los techos, de las paredes,
de la domesticación del frío,
del pegajoso frío.

Allí les esperan dorados domingos para disfrutar
del salón de diecinueve metros cuadrados,
de la cocina de siete, del "dormitorio-suite" de diez,
así lo llamó el constructor el día de la firma del contrato,
de la plaza de garaje que protege del bárbaro viento
de los desmontes recién urbanizados a un Corsa del 87,
y de las magníficas vistas a la autopista de Barcelona.
Mira esas vistas, cariño,
mira ese ardor del sol contra nosotros,
mira cómo nosotros acabaremos como ellos,
como esos tipos que nos han vendido esta mierda,
cómo seremos leña roja y almas baratas,
así que deja que te lo haga esta noche,
es lo único que tenemos. Deja que me coma
lo que ellos no tienen: tu carne blanca y dulce
y que apague
tus gloriosas ganas de follar. Es nuestro reino.

Cuando llegue el insomnio, que llegará, cuenta,
para no volverte loco, amor mío, cuenta el número
de coches que pasan
a doscientos kilómetros por hora
(provistos de aparatos
altamente sofisticados que detectan los radares
de las baratas autoridades policiales españolas)
en madrugadas tan insignificantes
como las golosinas que venden en la tienda de la esquina.

Amor mío no puedes dejar tu trabajo, amor mío
si quieres follamos hasta morir, pero por favor
no dejes tu trabajo.


Manuel Vilas. AMOR (POESÍA REUNIDA, 1988-2010). Visor Libros, 2010.