martes, 19 de mayo de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 22



22
¡Oh! Sollozo del ser y árbol de la ruina
Leopoldo María Panero

El recuerdo que era un gusano se comió mi pelo
Hacía el viento de ceniza 
La chica de la papada orilló el descoloramiento de mi colección de muñecas de porcelana de grandes ojos azules y dorados cabellos besando mi pesadilla
Pepito Grillo era el gusano del recuerdo y negó con su viento de ceniza la verticalidad de mi frente 
Pepito Grillo adornó la sien de la chica de la papada con un revólver
Cuando la chica de la papada lamió mi semen juró que sabía a Idalprem.


Inacabado

poème abandonné
Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".

miércoles, 13 de mayo de 2015

FOREVER IN BLUE JEANS. Manuel Vilas



Recuerdo tu pelo rubio bajo el sol del Mediterráneo.

Tú tenías quince años y me dejaste que te besara.

Vendería mi alma al Diablo, al Rey de España,
a la Reina de Inglaterra, al Presidente de los Estados Unidos,
al Papa de Roma,
por regresar indemne a ese momento.

Caminábamos de la mano, aquella noche estrellada,
al lado del mar iluminado.

¿En qué triste matrimonio vives ahora o tal vez ya estés
muerta?

O no te casaste, y vives sola, o con un novio nuevo de vez
en cuando.

Qué más da.

Anda, llámame, seguro que aún estás por ahí.

Preséntame a tus hijos, igual alguno quiere ser escritor
y le puedo echar una mano con las faltas de ortografía,
porque con otra cosa no.

Si volviera a verte, acabaría odiando la tierra, la vida y la luz.

No vuelvas nunca.

Que qué tal me ha ido.

Eso se te ocurre preguntarme.

No me ves: soy el hundimiento.


Manuel Vilas. El hundimiento. Visor Libros, 2015.




lunes, 11 de mayo de 2015

EL ÁNGEL DESCONOCIDO. Rafael Alberti



¡NOSTALGIA de los arcángeles!
Yo era...
Miradme.

Vestido como en el mundo,
ya no se me ven las alas.
Nadie sabe cómo fui.
No me conocen.

Por las calles, ¿quién se acuerda?
Zapatos son mis sandalias.
Mi túnica, pantalones
y chaqueta inglesa.

Dime quién soy.

Y, sin embargo, yo era...
Miradme.


Rafael Alberti. Sobre los ángeles / Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos. Ediciones Cátedra, 1996.

jueves, 7 de mayo de 2015

Suculento plato de percebes



Solamente tú me despojas de mi condición de suicida
Solamente tú me liberas del temblor y las heces
Solamente tú que acaricias a un perro me rozas el alma.




miércoles, 29 de abril de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 28



28
LA CHICA DEL PINTALABIOS CON SABOR A MELOCOTÓN QUE BUSCABA UN SITIO DONDE DORMIR GRATIS

En el Moose un transexual lloraba porque era imposible que quedara en estado un pene que le colgaba extraño drenaba su cuerpo y le compungía enseñándole la aspereza y sequedad de sus charcos
Escribí sobre una servilleta de papel que esas lágrimas negras de rímel eran la única salpicadura de los charcos y que su vagina la tenía en la cabeza
Que era una mujer-pasa
Y rodeé esta última frase con un círculo  
Levanté la vista de la mesa y advertí que una chica guapísima se había sentado justo en la silla de al lado
Sonreí y pensé que era una chica-fruta y volví un momento al papel para escribir “También hay chicas cuya carne es fruta que al presionar saca el jugo de sus charcos dejando los dedos arrugados”
“What´s your name?” pregunté
“########” contestó
“What?” pregunté
La música estaba muy alta
“########” contestó
Me daba no sé qué preguntar otra vez así que asentí con la cabeza
Le dije que me gustaría invitarla pero que no tenía dinero y pregunté si podía invitarla con el suyo
Ella me miró sonriendo y me propuso pagar las cervezas si la dejaba dormir en mi apartamento
Pedí dos pintas de cerveza y volvimos a la mesa
######## se sentó en mis rodillas y empezó a besarme en el cuello 
Nos levantamos y salimos del bar de la mano dejando las cervezas prácticamente enteras.

Inacabado

poème abandonné
Paul Valéry

Del poemario inédito "Copenhague".


lunes, 27 de abril de 2015

RED, RED WINE. Manuel Vilas



I

Entraba en el hígado como un emperador romano
en Judea, ajusticiaba hombres y quemaba cosechas,
y éramos felices ante tanto horror y muerte, muy felices.

Era tan hermoso ver ese fuego, y a esos ahorcados.

Solo confío en los borrachos: ellos han visto el sexo de Dios.

Los borrachos, los alcohólicos, son la prueba
de que el Amor existe.

Sube a mi cabeza, y cuando subes, la vida es una frenética
fiesta.

Nunca pensé que acabaría amándote tanto.

Y eso que tú bien poco me querías: me mandabas
directamente a la destrucción, 
me dejabas tirado en medio de la calle,
mal camarada tú.

"Pero de algo hay que morir, hijodeputa", decías
en noches inolvidables que ya no recuerdo.

Oh, dejadme entrar en la hermosa cofradía:
Francis Scott Fitzgerald, Dylan Thomas, 
Edgar Allan Poe, James Joyce, Hemingway,
William Faulkner, Charles Baudelaire.

Dejadme beber con vosotros hasta el fin del mundo.

Me da pena ver que no haya grandes alcoholizados
entre los genios literarios de España; Azorín,
Baroja, Machado, Lorca, Unamuno
¿por qué no bebisteis más?

Valle, tú, Valle-Inclán, ¿cómo
la aguantaste, a España me refiero,
sin beber hasta la consumación
de nuestro hispánico y dorado y católico hígado?

Como mucho, nos bebíamos el vino de la misa,
cuando oficiábamos de monaguillos
en los colegios de curas de España,
siendo el de monaguillo un codiciado puesto.

II

Oh, grandes borrachos
y alcoholizados de la noche del mundo,
vuestro ardiente fracaso
conmueve a las estrellas y a Jesucristo,
delantero centro
del Real Madrid
ad eternam.

Oh, grandes acabados,
tirados en una esquina,
metidos en los cajeros automáticos
con vuestras mantas raídas,
en los cajeros automáticos
de Madrid, de Barcelona, de París,
de Soria, de Nueva York, de Londres, de Huesca,
de donde sea,
os amo.

Todos estáis desnudos en mí.

Et in Arcadia ego.


Manuel Vilas. El hundimiento. Visor Libros, 2015.


   

miércoles, 22 de abril de 2015

[HE SEMBRADO EN TU CUERPO]. Tristan Tzara



He sembrado en tu cuerpo, amada, la flor
que esparcirá pétalos sobre tu cuello, mejillas y manos
y hará brotar mañana tus senos -primavera
Me gustan las cejas y tus ojos con destello de metales
y los brazos que ondulan como las serpientes, las olas, el mar

De tu cuerpo quisiera levantar palacios, arquitectónicos jardines
y terrenales paraísos monumentales
Quiero enterrarme en sus tierras cuando me muera
Quiero enterrarme en tu carne cuando me muera

En tu cabello siento el olor de los racimos de naranjas
En tus ojos anublados veo sol y en los labios ganas de comer
Con tus dientes querrás cortar carne del alma
querrás cambiar las uñas en garras

Quisiera morder tus senos como muerden el pan
Los hambrientos que mendigan monedas en la calle
Quisiera que florecieran en tus miradas jardines arquitectónicos
Alinear tu pensar a los sueños terrenales, mamie.


Tristan Tzara. Los primeros poemas (Poemas rumanos). Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002.

jueves, 16 de abril de 2015

Tristan Tzara



ves tú el alineamiento de cadáveres en mí?
se trata del puente de los dolores en rangos coagulados
de edades
la moribunda oscilación de sentimientos que no se alum-
bran ya
el frotar de los ojos contra la dura luz ves
a pesar de todo el argumento de lanzar cartas de lluvia
en el cubo de la basura
las plantas trepadoras de tus venas
luchan con el peso de la luz escarpada
sus dedos espasmódicos cercan mi cabeza y la noche
liberta a las leyes del carrusel de espinas
cerebro en el que los canales desembocan al amanecer
en el nudo del día y de la noche cuando ambos se es-
trechan las manos
en la fuente de los caminos bordeados de pelos y de
dientes
el tiempo recorre las calles a lo largo de los adioses
mientras que sobre la acera las juglarías del demonio
aparecido
crepitan en fugitivas chispas entretejidas de agua
y en los corazones el sonar de groseras fanfarrias
llevan los años a la conquista de las cóleras
ahora la cúpula del silencio sitúa su bonete sobre la
ciudad
un ángel no tiene miedo en permanecer suspendido del
aire
después de haber tirado la llave por la ventana
cual es esa perpetua sonrisa que nos mira
y que en las noches de verano llamamos misterio
el secreto en tu oreja hace brotar flores frutos en los
pendientes
el alfabeto de tu collar de dientes
eres tan hermosa que no lo sabes
en el resplandor de las antiguas columnas cadenas de
rimas
lleva al cielo su carta de amor
sin encontrarlo sin encontrarlo
el tren desgarra el país.


Tristan Tzara. El hombre aproximativo. Colección Visor de Poesía, 1982.


lunes, 13 de abril de 2015

DELIA´S GONE. Manuel Vilas


Bendito sea el suicidio.

Lo mejor de nuestro amor fue suicidarnos.

Tantos suicidas en París, en Nueva York,
en Ginebra, en Londres, en Estocolmo y en Madrid.

Hombres y mujeres que se arrojan por las ventanas,
desde décimos o undécimos pisos,
intentando volar en el absurdo viento de las ciudades.

Bendito sea el suicidio, que nos iguala a los ángeles
más famosos en las rutinarias gradas del Universo.

Es temperamental, la muerte por amor.

Suicídate, no significa nada, el mundo resplandecerá
aún más y no habrá tristeza alguna porque ya nadie te quiere.

Hombres y mujeres que dispararon negras pistolas
contra sus inocentes y vencidas sienes,
que castigaron su aparato digestivo
con cápsulas verdes y blancas, rojas y amarillas.

No soporté que me abandonaras, amor mío.

No soporté quedarme sin trabajo, amor mío.

No podía verte con otra, amor mío.

San Ian Curtis, San Mariano José de Larra, Santa Silvia Plath,
la santa horca, la santa pistola y el santo gas,
y el amor siempre,
el amor
tan asesino.

Di adiós a tu cuerpo, se ha quedado vacío.

Bendito sea el suicidio,
que nos aleja de la mirada de todos los Emperadores.

Bendito sea el suicidio, el gran adiós de los lunáticos.

Qué bella es la muerte y su hermano el sueño,
dijo un inglés ilustre.

No podía soportar las nubes, el mar, las calles,
amor mío.

Cúbreme de tierra, estaré bien no estando,
amor mío.

Cómprame un ataúd barato, estará bien así.

No hace falta que me recuerdes, amor mío.


Manuel Vilas. Gran Vilas. VISOR LIBROS, 2012.


  

miércoles, 8 de abril de 2015

THIS IS HARDCORE (COVER) (2)



2
UNO MENOS, FALTAN CUATRO
(Tony O´Neill revisitado)

Ayer soñé que era Letizia Ortiz
Tenía una piel preciosa y unos ojos maravillosos
Recuerdo exactamente dónde me encontraba
Era un aposento
Había un buró de muy buen gusto
Una niña jugaba a ser madre con una muñeca y le decía “Yo cuidaré de ti y te regalaré vestidos”
Había un bolso Coach con una barra de labios dentro
El rey Juan Carlos estaba allí
Sosteniendo una escopeta
Gritó
“Venid todos a tocarla!”
Y aparecieron Urdangarin y la infanta Cristina y el príncipe Felipe
“Acariciadla!”
“Es una Fabbri! Es una Fabbri!”
“Ligera! 100.000 euros!”
Exclamaba
Gozoso
De un solo aliento
Yo no hablaba en el sueño
Me notaba la lengua como una masa de pizza
Después el sueño exageró
Alcanzó el punto de fuga
El tripi
La escopeta se volvió el dibujo animado de una escopeta
Y decía
Expulsando cartuchos y exhalando humo a cada sílaba
“Soy Juan la Escopeta!”
“Os demostraré que el reino de Dios es mucho más grande que el vuestro!”
(Pero no hacía BANG BANG sino RA TA TA TA TA TA)
En esto una de las balas acertó la cabeza de Urdangarin
Que se cayó
Sin cabeza
Primero sobre sus rodillas
Y tras una breve pausa
Redondo en la alfombra persa
(En los sueños siempre hay una alfombra persa)
Y pronto por El Pardo se oyeron las sirenas
Y los coches de los periodistas petardeando
Y vi la imagen de la cabeza de Urdangarin ensartada en la polla de bin Laden
La vi en el horripilante cuarto círculo del infierno arrastrando con los dientes pesados fardos llenos de oro
Con los cabellos untados de mierda de cerdo y tripas de rata
Chupando la polla del primer leproso de una larga fila de ellos
Y al despertar del sueño
Pensé que tal vez
Podría haber algo de justicia
En este mundo
Después de todo.

(UNO MENOS, FALTAN CUATRO: Versión del poema “ONE DOWN, FOUR TO GO” de Tony O´Neill tomado desde http://www.burningshorepress.com/writerscorner/tonyoneill.php.)


Del poemario inédito "Versiones".

jueves, 2 de abril de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 29



29
Oh escritura, cúrame de la vida
De la vida que despide mal olor
Leopoldo María Panero

El poema se reconoce en la rugosidad del sapo
Anuncia el grito del niño que verá la excoriación en su sexo andrógino por viejo porque el poema es una máquina del grito y no hay revestimiento para la economía de la arruga
El poema se sabe desecho de explotación y director de la orquesta del grito
Grita loas al gusano
Se prostituye a la arqueología del gusano 
Encontré el poema haciendo de posavasos en una mesa del Moose.

Inacabado
 “poème abandonné
Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".


lunes, 23 de marzo de 2015

UNA BALADA BALBUCEADA ENTRE ESCOTES. 12



12
Escribir como escupir” tituló Leopoldo María Panero

Escribir como vomitar
Arrojar con violencia sobre el papel el intestino y mirar su textura informe y sentir alivio y oler su mal olor y comprender que no es reversible ni reciclable
Comprender que es inútil e inevitable como la pesadilla.

Inacabado
poème abandonné

Paul Valéry


Del poemario inédito "Copenhague".

lunes, 16 de marzo de 2015

EL COMULGATORIO. Manuel Vilas


Es posible que no conozcas demasiado las afueras de Zaragoza:
ese mundo ambiguo, fronterizo y misterioso.
Ya no son suburbios las afueras.
Son un combate lento entre el ladrillo y la tierra,
entre el asfalto y el erial,
entre la farola y la luna.
Entre muertos y vivos.
Entre santos y pecadores.
Entre gladiadores y cristianos.

Más allá de Torrero, más lejos del Actur,
allá donde los efluvios del Carrefour terminan,
más allá de Las Fuentes,
hay un mundo de calles asfaltadas con fantasmas
que terminan en huertas sin frutos
y acequias sin agua,
de bares al lado de escombros desesperados
que dejan ciega la mirada,
bares desolados, de casetas de campo
junto a grúas recién puestas,
de albañiles tristes que hablan en rumano,
convertidos más tarde
en locos vampiros llenos de luz con baterías muy baratas,
todo es barato en este reino mío,
de neumáticos torturados,
de pequeñas tiendas que despachan pan industrial
y golosinas calientes.
Las afueras son también un reino de juventud:
allí es donde los jóvenes de treinta años tienen su futuro,
su piso y su larga deuda con los hombres viejos.
Porque los hombres viejos tienen el poder y la nada,
tienen las leyes y el dinero, y mujeres viejas, a quienes
ya no se follan -porque todo es una mentira inabarcable-
y son dueños de los techos, de las paredes,
de la domesticación del frío,
del pegajoso frío.

Allí les esperan dorados domingos para disfrutar
del salón de diecinueve metros cuadrados,
de la cocina de siete, del "dormitorio-suite" de diez,
así lo llamó el constructor el día de la firma del contrato,
de la plaza de garaje que protege del bárbaro viento
de los desmontes recién urbanizados a un Corsa del 87,
y de las magníficas vistas a la autopista de Barcelona.
Mira esas vistas, cariño,
mira ese ardor del sol contra nosotros,
mira cómo nosotros acabaremos como ellos,
como esos tipos que nos han vendido esta mierda,
cómo seremos leña roja y almas baratas,
así que deja que te lo haga esta noche,
es lo único que tenemos. Deja que me coma
lo que ellos no tienen: tu carne blanca y dulce
y que apague
tus gloriosas ganas de follar. Es nuestro reino.

Cuando llegue el insomnio, que llegará, cuenta,
para no volverte loco, amor mío, cuenta el número
de coches que pasan
a doscientos kilómetros por hora
(provistos de aparatos
altamente sofisticados que detectan los radares
de las baratas autoridades policiales españolas)
en madrugadas tan insignificantes
como las golosinas que venden en la tienda de la esquina.

Amor mío no puedes dejar tu trabajo, amor mío
si quieres follamos hasta morir, pero por favor
no dejes tu trabajo.


Manuel Vilas. AMOR (POESÍA REUNIDA, 1988-2010). Visor Libros, 2010.




viernes, 13 de marzo de 2015

LA TURISTA. Carmen Camacho


Somos, solo, consecuencia económica
de un vuelo charter,
lo demás es mentira.
RAFAEL PÉREZ ESTRADA


Encontré en la calle al hombre de mis sueños.

Apostado en una pared encalada, tocaba la guitarra. La
hacía sonar bien, oh sí, realmente bien. Al escucharla supe
que aquella música era lo único verdadero que sucedía en
aquel puerto de parada indispensable en los cruceros por el
Mediterráneo.

Aquel muchacho y yo nos miramos a los ojos. Era exótica-
mente hermoso. Nos sonreímos. La música seguía saliendo
de entre sus dedos.

Supe de pronto y con certeza que lo amaba.

Le eché en la gorra veinte dólares.


Carmen Camacho. VUELO DOMÉSTICO. EL GAVIERO EDICIONES, 2014.







jueves, 12 de marzo de 2015

Rey del jueves


Calvas las hay que muestran sus billetes
Como si se tratase de hélices libres
Bache y avión
La primera charca del tablero
Tela del infeliz de la clase
A oscuras solía comportarse y hablar
A primera hora del volcán
Las rayas de sus granos
Arrancaban serpientes de los parques
Un jueves cualquiera diremos que las mesas son
Solamente eso
Heces de mosquito.


lunes, 2 de marzo de 2015

CHICAS BONITAS (1)


1
TAMARA

Haciendo abdominales mi hermano
Miraba por la ventana y sólo le veía los pies
Coloqué mi rodilla entre sus piernas
En aquella habitación todos los curas del mundo flotaban
Pero sus cabezas no
Por lo que los ríos de cabellos talaban sus muñones
Me dijo que me mataría al día siguiente
Yo que a través de la ventana sólo le veía los pies
Y debajo de la cama los maullidos te dejaron sorda
Atado a un coche de juguete no puedo moverme
Y tú con tus pies pequeños a punto de arrancarlo
Pero no tiene gasolina
Si hubiese tenido mi piel habría ido derecha a la habitación donde mi hermano hace abdominales
Donde la luz entra agarrada a las piernas de las mujeres
Tantos maullidos te dejaron sorda
En tu jaula compuesta de carne humana
A tu jaula sólo entra él con bastón y sombrero
En la boca muerde una baraja de cartas
Tú sólo sonríes tonta
Yo miraba por la ventana y sólo le veía los pies
Debajo de la gran ola de madera
Tu cuerpo estaba en la jaula con él
Tres palomas muertas colgaban del ala de su sombrero
¡Vivo en un país de sombreros y gabardinas!
Haciendo como estoy árboles con el aluminio de las bicicletas
Y mi hermosa mujer con la boca muy abierta
Le cabría un coche de juguete
Le cabría un coche de juguete incluso conmigo atado
Mi hermosa mujer está muerta
Murió sorda
La encontró la policía tras meses de búsqueda
En el maletero de un coche de juguete.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".

martes, 24 de febrero de 2015

COMA. Carmen Camacho


Quedé con Dasha. Al caer la noche, junto al puente, en
la garita vieja. Casi se mea encima cuando abrí la mochila y le
enseñé lo que escondía. La botella. Por fin. La abrimos para
probarla. Nunca más se supo de nosotras.

Desde entonces vagamos, tomadas muy muy fuerte de la
mano, entre la espesa niebla. Ya casi no oímos los ladridos
y las voces que, como desde otro mundo, gritan nuestros
nombres.

Llamamos a cada una de las puertas que vamos encontrando.

No nos gustan quienes abren: son señores gordos, con manos
grandes, que nos sientan en sus rodillas y nos aprietan la
cara contra sus bocas para decirnos cosas feas.


Carmen Camacho. VUELO DOMÉSTICO. EL GAVIERO EDICIONES, 2014.





jueves, 12 de febrero de 2015

REMAKE DE EL CLUB DE LA LUCHA (1)


1
He comenzado a ser “yo” gracias al insomnio, a esa catástrofe a la que le debo todo y que ha marcado tan profundamente mi juventud. Si he percibido ciertas cosas en este mundo, es porque tuve la suerte de no poder dormir…
E. M. Cioran

Desde mi balcón los vi a todos
Desde el balcón de mi habitación del Hotel Napoleón los vi a todos
Uno lloraba cabezas de bebé
Que escurriéndose por sus mejillas caían
Sin remedio
A la nieve ardiendo
Otro disfrazado de griego contaba conchas allá en lo alto de la nube
Su sonrisa era un pescado dando coletazos
Mis manos entonces dispusieron de océanos
Su cáliz siempre hueco aspiró las cabezas de bebé
Tornándose ahora por pétalos de rosa
Pétalo mi perro talado de García Lorca
Sus patas fueron a parar al portazo de espaldas
Su hermosa cabeza tenía tejas de cinc
Siempre pensé que moriría a manos de un gánster de barba blanca
Por deudas de juego
Pero la musa que apuñala tiene el talón ya seco
Y mi ex mujer va siempre armada
Ahora cesa la marmita de ronronear
Su planetario de calvas verticales
Ahora me ocupo yo de las latas de atún
Ahora me ocupo yo de las tetas de Laura
Mi balcón es una enorme bolsa de basura
¡Me tiraste a la basura Maldita!
Desde mi balcón veía el Arco de Triunfo
Y a las parisinas poniéndome caras
Y a los taxistas fumando tabaco
Y a los deportistas gastando calzado
Y a los turistas haciendo fotografías
Y a los borrachos pariendo hermanas gemelas
Y a mis órganos intentando fugarse de mi cuerpo
Intentando abandonarme
“¡Todo el mundo me abandona!” pienso o grito desde mi enorme bolsa de basura
Pero que incluso yo mismo intente abandonarme es el colmo
No me queda más remedio que darles la razón a aquéllos que me abandonaron
Y las ruedas de los caballos pinchan siempre en el mismo kilómetro
Y mis orificios nasales han puesto un cartel que dice “Entrada libre”
Todos los edificios de París
Todas las mujeres de París
Desde mi balcón los vi a todos
Desde el balcón de mi habitación del Hotel Napoleón los vi a todos.


Del poemario inédito "El chico que se peinaba con un revólver".


martes, 3 de febrero de 2015

MI VIDA: GRANDES ÉXITOS (2) (VI)



VI
JOANNA
I spent my week waiting for the Friday evening, when you come round and see me, And we drink wine from cups
Hefner

Sad-eyed lady of the lowlands,
Where the sad-eyed prophet says that no man comes,
My warehouse eyes, my Arabian drums,
Should I leave them by your gate,
Or, sad-eyed lady, should I wait?
Cantaba Bob Dylan mientras yo te escribía un SMS que resultó ser un SOS cuando estaba perdido en los pasillos de un hotel que llevaba mi nombre
Y tú me salvaste
Con tu voz como villancicos y tu lógica directa como una página de cómic
Con tu cama como un refugio y tu regazo como medicamentos
Con tu piel blanca como el norte de Europa y tu alma como un espectáculo
Cuál de ellos cree que podría contemplarte?
Un hombre de negocios abrió la puerta de su sedán y te invitó a subir y aunque la tapicería de cuero del asiento del copiloto era muy suave no montaste
Sabías que estaba lloviendo sobre mis zapatos y preferías mirar una foto mía de niño sentado en la alfombra con mis coches de juguete puestos en fila
Te dije lo que estaba pensando
Run-run y píiiii-píiiii
Un abogado pretendía que testificaras en mi contra pero sabías que el ladrón de gallinas era otro
Cuál de ellos cree que podría convencerte?
Viste que había un cactus dentro de mi camisa cuando te pinchaste con él y eran las dos de la mañana (pero no te dolía mucho)
Con tus ojos verdes como esperanzas y con tu varita mágica como un mando a distancia que controla el tiempo
Dama de ojos tristes de las tierras del este
Donde el camarada de ojos tristes asegura que ningún hombre llega
Mis ojos de discoteca mis máscaras completas
Debería tirarlos y llamar a tu puerta
O
Dama de ojos tristes
Debería esperar?


Del poemario inédito "Diario de un poeta reciencasado (2014)".