miércoles, 30 de marzo de 2011

FETO OSCURO. José Ángel Conde



Groenlandia presenta su nuevo libro:


FETO OSCURO,
de José Ángel Conde


“Es un libro oscuro y sugestivo, y desde el título parece querer cumplir la vida como obra de arte. Poemas “feto”, poemas embrionarios; en proceso hacia. Desde lo “oscuro” hasta, más que ver la luz, hacer la luz. Es una poesía existencialista. El poeta (se) hace poemas, pero no ejerce el oficio de escritor, sino que el mismo escribir(se) es una forma de ser y de estar en el mundo” (del prólogo de Jorge Heras García).

Ya disponible en el SCRIBD y en el ISSUU:



Pronto en la página Web de la revista.


martes, 29 de marzo de 2011

Último


En efecto es ardiente la patada de sangre
¡Nada!
Sólo los camellos escuchan fotografías de profesores
En la más absoluta oscuridad de la zarza
Es la última palmera
¡Afirma que el dado es íntimo en el sufrimiento del pie del seno!
Ya se cruzaron los dientes
Al saltar la rana en el producto de edificio
Feos se encuentran los idiotas que jugaban a ser fundamentales
En efecto el árbol ensiforme abrió por última vez la boca
En el sencillo inodoro eléctrico a golpe de verderón de silla
En pizarra tan verde como mis pantalones
Calabaza que sin rodillas y entre las piernas
No toma café con nadie.

martes, 8 de marzo de 2011

LA TUMBA DE CHARLES BAUDELAIRE. MALLARMÉ.

El templo sepultado divulga por la boca
sepulcral de cloaca que babea cieno y rubíes
abominablemente algún idolo Anubis
todo el hocico en llama como un ladrillo huraño

donde el gas reciente tuerza la mecha equívoca
que limpia, ya se sabe, de oprobios parecidos
él alumbra, macilento, un pubis inmortal
cuyo vuelo según el reverbero se levanta

qué follaje reseco en las ciudades sin noche
votiva podrá bendecir como ella sentarse de nuevo
contra el mármol vanamente de Baudelaire

al velo que la ciñe ausente con estremecimientos
ella su Sombra misma un veneno tutelar
que siempre respirará si a causa de él perecemos.


Stéphane Mallarmé. Poesía completa. EDICIONES 29, 2001.

lunes, 7 de marzo de 2011

LA GITANA. Guillaume Apollinaire.

La gitana sabía de antemano
Que las noches barrean nuestras vidas
Le dijimos adiós y de repente
De ese pozo surgió la Esperanza

El amor tan pesado como un oso
Bailó al ritmo de nuestra voluntad
Y el pájaro azul perdió sus plumas
Y los mendigos dóciles sus Ave

Sabemos bien que es fácil condenarse
Pero el amor cogidos de la mano
Nos hizo pensar mientras caminábamos
En lo que la gitana nos predijo


Guillaume Apollinaire. ALCOHOLES. EDICIONES HIPERIÓN, 1997.

domingo, 6 de marzo de 2011

ORACIÓN DEL ATARDECER. Arthur Rimbaud.

Vivo sentado, igual que un ángel en manos de un barbero,
empuñando una jarra de gruesas estrías,
el hipogastrio y el cuello arqueados, con una Gambier
entre los dientes, bajo el aire henchido de impalpables
velámenes.

Semejantes a los cálidos excrementos de un viejo palomar,
mil sueños dejan en mí suaves quemaduras:
luego, por momentos, mi triste corazón es como una
albura
que ensangrienta el oro joven y sombrío de los
corrimientos.

Después habiendo desmochado cuidadosamente mis
sueños,
me vuelvo, bebidas ya treinta o cuarenta cervezas,
y me recojo para soltar la acre necesidad:

afable como el Señor del cedro y de los hisopos,
meo, alto y lejos, hacia los cielos muscos
con el consentimiento de los grandes heliotropos.


Arthur Rimbaud. Hay que ser absolutamente moderno. MITOS POESÍA 350 ptas, Mondadori, 1998.

sábado, 5 de marzo de 2011

EN EL ÚLTIMO BAR. YA TARDE. Luis Felipe Comendador.

La hemorragia en la nariz,
en la muñeca tres marcas,
las isóbaras del ojo
avisan de un viento extraño,
las caries del corazón
beben de mi sangre alcohólica,
los cabellos son rencor,
las manos tejen un muerto,
la boca hiede a una prosa
que no sé determinar.

No sé si ahogarme
o nadar.


Luis Felipe Comendador. CON LA MUERTE EN LOS TALONES (poemas políticamente incorrectos). DE LA LUNA LIBROS, 2004.

viernes, 4 de marzo de 2011

OJOS. Escandar Algeet.

ojos marrón mediocre, tirando a tristes.
ojos de café solo, y tres cubitos de hielo
(búscate tú las metáforas).

ojos iguales a los que ayer lloraban,
ojos secos,
ojos que tiritan de alegría,
que tiritan llenos de lágrimas.

ojos hinchados de amanecer,
de no haber dormido en tres días,
ojos que miran una sombra volver,
ojos fatiga.

ojos de arruga y de impermeables,
de grietas y venas en la pupila,
de cruces cruzadas en la mirada rota a dos copas
y una chica.

ojos marrón mediocre, tirando a tristes.

ojos buscándose entre la gente,
ojos de encuentro y de olvido,
ojos rasgados por el filo de una palabra,
ojos heridos.

ojos que viven y esconden trocitos rancios de alma,
ojos que se mueren donde mueren las mañanas.
ojos que matan.

ojos perdidos mirando quién sabe dónde,
ojos dolidos de rutina y envites,
ojos paisaje de humo y legañas,
ojos de tener ganas y perder siempre,
ojos de que no voy a volver a verte,

ojos estúpidos,
como dijiste que viste: ojos marrón mediocre,
tirando a tristes.


Escandar Algeet. Alas de mar y prosa. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009.

jueves, 3 de marzo de 2011

HÁBITAT. Elena Medel.

El techo de mi dormitorio es Hollywood.
Nadie nunca
podrá verme llorar entre su clítoris de neón.
Me arropan luciérnagas que se derraman en lugares
lejanos,
signos de interrogación viajando gratis,
aupados por acróbatas que se mofan de mí
y con sus pisadas fulminan la Vía Láctea
y su sudor y la huella son silueta en el suelo
de Salomé pateando la cabeza del predicador:
piedad, dios del frío, para mi mesilla de noche.

Hijos de Halley arrasando mi refugio,
Sunset Boulevard en la noche oscura de mi techo.


Elena Medel. MI PRIMER BIKINI. DVD EDICIONES, 2007.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Óscar Aguado.


Llegaron sin respirar
yo fumaba un cigarro tras otro para ponerme amarillo
cuando se desvistieron las mujeres busqué droga en el armario
para calmar la ofensa pero la droga supuraba estrellas de mar
entre mis dientes
todos sabían que estaba fuera de la habitación
yo también sabía que ellos bailaban sobre los ceniceros
la puerta estaba abierta pero en la calle había lo mismo
un hombre saliendo de una habitación y garbanzos que bailan en un cenicero
una palmera hacía el pino mientras coleccionaba cerillas en el ombligo
la noche quería acostarse con cualquiera porque estaba tan sola como un vaso de leche
no era un sueño porque las uñas me crecían
la nieve subió al tren y todos perdimos un amigo
entregué las llaves y seguí rompiendo puertas.


Óscar Aguado. Canción de cuna para un héroe. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2008.

martes, 1 de marzo de 2011

SUEÑO SOBRE UNA ESTRELLA DE BASEBALL. Gregory Corso.


Soñé con Ted Williams
apoyado de noche
contra la Torre Eiffel, sollozando.

Iba de uniforme
y su bate yacía a sus pies
- lleno de nudos y ramitas.

"¡Randall Jarrell dice que eres un poeta!" grité
"¡También yo! ¡Yo digo que eres un poeta!"

Cogió el bate con manos encallecidas;
Adoptó la postura de batear como si estuviera en la placa de
bateo,
¡y se rió! lanzando su ira de colegial
hacia algún invisible montículo de lanzador
- esperando el lanzamiento que había de llegar desde los
cielos

¡Llegó, llegaron a centenares! ¡todos ardiendo!
Golpeó y golpeó y no consiguió acertar ninguno
curva baja gancho o recta-por-en-medio
¡cien strikes!
El árbitro vestido extrañamente
tronó su juicio: ¡ESTÁS EXPULSADO!

Y el horrendo abucheo de la multitud fantasma
dispersó las gárgolas de Notre Dame.

Y yo grité en mi sueño:
¡Dios! ¡haz tu caritativo lanzamiento!
¡Anuncia el chasquido de los bates!
¡Hurra el sharp liner a la izquierda!
¡Sí el doble, el triple!
¡Hosannah el jonrón!


Gregory Corso. EL FELIZ CUMPLEAÑOS DE LA MUERTE. VISOR LIBROS, 2008.

lunes, 28 de febrero de 2011

José Daniel García.


Soy la mujer que llora
junto al cerebro azul de Frances Farmer.
Mis tacones varados en la orilla
esperan al dragón de la marea.
El dolor es redondo en mis bolsillos
y pesa como un ancla.


José Daniel García. Coma. Ediciones Hiperión, 2008.

domingo, 27 de febrero de 2011

TERNURA I. Déborah Vukusic.


voy en tren
(sé que me mira)
echo aliento con la boca sexy
sobre las gafas de sol
que limpio con la camiseta puesta
doy un trago a la botella de agua
masco un chicle apagado
de su sabor extraño
y sólo siento ganas de un cigarrillo

ya no tengo un céntimo
lo he gastado todo en el billete
y en el pack de viaje
agua, chicles, libro y bocata
lo último que comeré en mucho tiempo
si no lo remedio

acabo de leer unos cuantos poemas
de raúl núñez
el hombre sin biografía
el hombre con bío en su grafía
y me creo la rubia del bar
siendo la morena del tren

pienso en el viejo de enfrente
no para de mirarme el escote
si se la chupo quizás tenga
para un plato de sopa y una habitación

tiene cara de asustarse si se lo digo
la misma cara que pondría yo
al meterme en la boca
su polla arrugada y lechosa

medito las palabras que decirle

me mira a los ojos
directamente a los ojos

faltan cinco minutos para llegar
destino final

no sé qué hacer
verdaderamente
no sé qué hacer
me va a dar asco
mucho asco
lo sé
pero ya siento en el estómago
el hambre de mañana


Déborah Vukusic. Perversiones y ternuras Perversións e tenruras (edición bilingüe). Ediciones de Baile del Sol, 2009.

viernes, 25 de febrero de 2011

"Hoy todo va mal, y según pasan los días será peor, hasta que venga lo peor de todo". Arthur Schopenhauer.

Hoy todo va mal, y según pasan los días será peor, hasta que venga lo peor de todo”.
Arthur Schopenhauer.


Tu corazón siempre me cupo entre las manos
Era blando y similar al engranaje de una noria
Te amé tantas veces en lo alto de una noria
Que tu corazón se hizo similar a la noria
Antes te desnudabas enseguida
Ahora tengo que amenazarte con un arma y no es lo mismo
No siento lo mismo
¡Esa brizna tejana luchando contra mis neuronas!
Aquellas ballenas en tropel hacia mi infancia
Mi infancia es un enorme campo de golf
Donde el venado corre en círculos
Formando círculos que se beben con pajitas gigantes
En el dormitorio todo es de cuero
Y el resultado es la brizna tejana
Hilvanada con infartos estivales
Fútil será la carcajada del inmueble
Cuando mi trono erguido regrese a la Tierra
Cabizbajo me arrancaré la pierna para alimentar
(Una vez derretida)
Los agujeros de plasma de tu moneda inflada
Que contiene infancia
Que contiene la más remota de las playas
Y tu vientre olerá a remo
¡Morderé si es menester las esquinas de la bofetada!
Un busto lacerado por el paso del tiempo
Aniquilado por el cielo y su lluvia
Y su inclemente nieve
Tu abrazo de sangre con esas manos minúsculas y saladas
La parodia de mi vida a escena cada dos días
Los peces de colores de la yerma botella
Apenas dejaban gusto a cordero en la boca
Esa boca con todos esos dientes
Paseándose por el aparcamiento abandonado
Tu falda tejana llovió anoche de mi techo
Mi techo con su gaznate pidiendo auxilio
Tu pecho con guijarros pidiendo colores
Mi luna hoy más blanca que nunca derritiéndose
Sobre coches e inmuebles
Suena a pisadas de automóvil
Suena a todo un día de acá para allá pidiendo limosna
Ese pliegue de pescado sobresale de mi alma
Es un relieve del que nacen flores
Y escamas
Y Napoleón haciéndole muecas a mi esposa
Mi esposa se sirve en platos
De primero sus senos
De segundo su sexo
Y de postre su alma
Me he comido a mi esposa
La he masticado
Yo que siempre sudo agua sucia del retrete
De ella ya no queda nada
Mientras observo la exposición de puertas pienso
Que las mujeres no deberían ser modelos de pasarela
Deberían serlo las puertas
Ya que las puertas son las únicas verdes y rojas de verdad
Y las mujeres carecen de gozne y pomo
Toco la guitarra mientras observo la exposición de puertas y pienso
Que debería haber más museos de puertas
Más exposiciones de puertas
Pero tras reflexionar admito que no somos suficientemente hermosos
Para ellas
Las puertas nos prohibirían la entrada a sus museos y exposiciones
Ya nadie podrá volver a mirar de forma obscena a las puertas
Esas hermosas puertas verdes y rojas
Esta fría mañana volveré al páramo de las máquinas de hacer café
Volveré a caer por la cuneta de las carreteras
Volveré al Stop donde suspendí el carnet de conducir
Volveré a vagar sin objeto por los bulevares del puerto
Porque no puedo tocar la guitarra
Porque no puedo introducir el puño
En el órgano de la palabra del pan
Si al menos pudiera mirarte
Antes te miraba durante horas y horas sin decir palabra
Te miraba con los ojos y con las manos
No te quería sólo quería mirarte
Pero esa verdad lo estropeó todo
Pensabas que te quería cuando en aquellos años te miraba y te miraba
Y tú sonreías
Ahora no puedo mirarte
Te has ido y lo único que puedo mirar es esta cafetería de vidrios sucios
Debí decirte que te quería
Así hoy podría seguir mirándote en vez de mirar esta cafetería
Que se derrite manchándome los zapatos
Con esa brizna tejana como ramas de elefante muerto
Mis células en fila y despacio se disponen a evacuar la nave
Me detestan como yo las detesto a ellas
Me pierdo en este muelle de metal
Puedo ocuparme del alma para matar el rato
O de la carne
Pero exige mucho esfuerzo
Creo que me sentaré delante de la cafetería de vidrios sucios para mirarla
El cielo se derrite precipitándose a la Tierra en forma de pantalón vaquero
Miles de personas morirán en su lava
Lava de pantalón vaquero
Pantalón vaquero que penetra por sus gaznates asfixiándolos lentamente
Yo me escapo en mi coche de carreras junto a Napoleón
Él no lleva casco
Dice que su cabeza tiene más de dos mil siglos
Y que está hecha de piel de dinosaurio
De sus orejas salen despedidos viejos bibliotecarios
Que mueren en la lava del pantalón vaquero
Napoleón tiene un ojo cerrado y otro abierto
Y la nariz es de quita y pon por lo que tiene varios ejemplares
Ahora lleva una chata
“Para ir más deprisa” dice
Yo obedezco todas sus órdenes
Napoleón calcula que llegaremos a París enseguida
Si no hay tráfico
Dice que París me gustará
Le gusta a todo el mundo en cualquier época
Estoy deseando llegar
Pienso tan intensamente en todas las cafeterías que podré mirar
Que me sangra la nariz
Entonces Napoleón me ordena que baje del coche de carreras
Yo obedezco y él se va
A Napoleón no le gusta la sangre
Odia la sangre
No podré ir a París
No debí sangrar
Pero me consuelo porque al menos podré mirar esta cafetería de vidrios sucios
El cielo se ha derretido ya y no corro peligro
Me acuerdo de ti
De tu forma de coger el tenedor
De cómo solías abrir la puerta
De la manera que tenías de taparme los ojos para que dejara de mirarte
Todo eso se acabó para siempre
El viejo que lee el periódico me aconseja que espere
Que no salga todavía
Que espere a que escampe
Llueve con mucha intensidad
Seguro que las gotas de lluvia serían como balas en la piel de este anciano
Que si saliese moriría a los pocos metros del local
ACRIBILLADO
Lee su periódico tranquilo
Ajeno al peligro que supone para él esta lluvia torrencial
Quizá deba hacerle caso
Quizá también para mí
Que carezco de células
Esta lluvia sería mi final
Pero sería un hermoso final
Fantaseo mientras ojeo una revista pornográfica
Con que salimos el anciano y yo de este local salvador
Y morimos bajo la lluvia
Imagino lo que pondría en los diarios
Los centenares de programas televisivos al respecto
La idea casi me convence
Pero no
Seguro que el anciano se negaría
Diría que no quiere morir
Que tiene hijos y nietos
¡Cobarde!
En este estúpido local para viajantes hay poco que mirar
Una cajera gorda un viejo cobarde leyendo el periódico
Una chica joven con aspecto punk
No hay nada interesante que mirar
Si estuvieses aquí podría mirarte
Mirarte y mirarte
Pero eso se acabó para siempre
Cómo odio el verano
Con sus playas
Con sus chicas enseñando las tetas
Con sus modas en trajes de baño
Cómo odio el verano
Ese puto viejo se niega a salir conmigo bajo la lluvia.

Inacabado.


Del poemario inédito "Diario de un adolescente de pelo raro".

jueves, 24 de febrero de 2011

Muñecos de arena. Eva Vaz.

Éramos tres.
Los dos hombres y yo:
un trozo de carne.
Un muñeco desmembrado.
Un muñeco de serrín.
Un muñeco de arena.

Querían entrar en el muñeco
por todos sus sitios.
Romperlo por dentro.
Rellenarlo de restos de deseo
mal satisfecho.

Y tirarme de la cama.
Limpiarse con mi vestido.

Y dormir abrazados.

Me fui a llorar a escondidas.

Se enojaron con el trozo
de carne
porque les asqueó
el espectáculo de sus sexos sin apetito
ni estética.

Y yo,
el trozo de carne,
el muñeco de serrín,
la bolsa de arena,
no les serví,
siquiera,
como contenedor
de la basura blanca
que les salía de
la vergüenza.

Esa noche,
yo no tuve a quién abrazar.


Resaca/ Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski. Caballo de Troya, 2008.


miércoles, 23 de febrero de 2011

Napoleón.


División panal sorprende con latitudes expiatorias al mejillón que ríe con carne de mono entre las manos
Alerta invertida
¡Lo acabamos de hacer!
Ya no quedan monedas en tu frigorífico griego
(Dios de las chinchetas)
La niña y su brazo son raíces de la gigantesca teta doliente mordida por cerdos en lo más alto de la abeja.


domingo, 20 de febrero de 2011

Salir.



En el plástico de nuestras manos hacen uvas volteretas
En el arrebato del que no tiene casa
Los sillones lácteos hacen nuevos amigos
Cinco idiotas abusando de la sal que da la acera
Entre risas huérfanas
¡Qué nos hizo explotar!.

sábado, 19 de febrero de 2011

Música.

A Julito



Hay gatos mordiendo la distancia entre labio y geometría
Es el ritmo de la goma el que incendia los corazones de las palmeras
Asediados por campanas una tarde de misa
Nos escondimos en el parque de la plaza
¡Qué tardes aquéllas hablando de chicas y fútbol!
Saqué mis uñas a pasear durante demasiado tiempo
Y las hormigas
Cojas
Fueron quemadas
Asesinadas por colillas que buscaban ceniceros aéreos
¡Qué mañanas aquéllas caminando hacia el río huyendo de Dios!.


jueves, 17 de febrero de 2011

Cisco Bellabestia.

Te levantas por la mañana
y la belleza de tu esposa
se ha quedado en su cabeza,
su cuerpo de jirafa
apenas cabe en la habitación;
las zapatillas de paño de ambos calzadas
por sus cuatro patas.

Peores peros
y el cubo de agua en el patio
para que pueda beber
porque
de ninguna manera eres Lord Byron.

En las calles los ultracuerpos pasean y desfilan,
entre ellos aparece un perro con cabeza humana
que te reconoce
y ladra como el hermano de tu mujer.
Entre rejas te espera el sueño
y el falo de la dormidera.

Peace frog suena.


Cisco Bellabestia. ZOOMBI. Editorial Aristas Martínez, 2010.



miércoles, 16 de febrero de 2011

Dolor.


Las bocas se abren prolongando el pato
Que orina impulsos supurativos
En el recorrido del cable
Es el momento en que las embarazadas son atropelladas
Y los ojos azules indican cuáles son las pistolas
Cuyas balas pueden atravesar manzanas
Suceso imprevisto cuya causa se ignora
Comedia burlesca que mastica el puño del aburrido
El que sea más mentiroso ganará la autoría del poema anónimo
Al flotar la bombilla sobre el reloj
Las corbatas se cruzaron mojando el color de sus estampados
En la experiencia se acumularon palabras del Evangelio
Se tornaron loros por faldas cortas
Percibí brotar sangre del órgano de la palabra del coco
Y el vapor cerebral del ambiente desintegró el agua de mi centro
Aportando semillas a una carrera como actor
Había reunido las monedas para barajar las venas de los cristales
Es extraña la lágrima del diente
Que sobre la incertidumbre que despierta la última palabra
Contribuye con nariz de Pinocho al rumor seco
De una mano que se mueve.


sábado, 12 de febrero de 2011

Infusión sesuda

¡Escándalo de moscas!
Sangre
Sangre con pianos incrustados
Mi querida rosa
Rosa de alquitrán y huesos
Las agujas de debajo del puente son caballos blancos
Como el bebé que llora
Al igual que su sonido de mueble
Mis pupilas se tornan cristales
Sangre
Sangre en las pezuñas de las horas
Con sus moscas y su escándalo
Con sus muñecas en el baño del tren
Y su ámbito de trono
¡Escándalo de moscas!
¡Escándalo de sangre!

jueves, 10 de febrero de 2011

SI UN DÍA ME OYES. Ana Pérez Cañamares.

Si un día me oyes
- después de una noche
en la que he resultado ser
encantadora:
de esas mujeres que beben
y se ponen graciosas
contando anécdotas
de bares y ácidos y viajes
y camas y cabrones
con el pelo despeinado
para mejor
y el carmín corrido
como si viniera
de morrearme en el baño
con el tío más guapo
del garito-
si un día
después de una de estas noches
en las que ejerzo
de encantadora de serpientes
al despedirme
me oyes decir
que sólo soy un fraude
compadéceme:
los adictos a los aplausos
también necesitamos testigos
cuando nos quitamos
el maquillaje.


Ana Pérez Cañamares. Alfabeto de cicatrices. Ediciones de Baile del Sol, 2010.

martes, 8 de febrero de 2011

Table Dance. Pedro Juan Gutiérrez.


La fiera tiene una buena colección de látigos.
Le gusta castigar.
De noche se dispara su furia.
A pocas mujeres les apetece
que las azote.
A veces se lo piden tímidamente.
La fiera ve ratas
que se esconden veloces
en la oscuridad.
Entonces escribe un haikú:
El látigo
ella se contrae
El amor
Sólo cuando le piden con vehemencia
que las azote
se da gusto.
A veces se encuentra con algunas mujeres
mucho más pervertidas. Locas. Desesperadas
que le gritan:
¡Estúpido, no preguntes!
¡Acaba conmigo! ¡Destrózame!
Y beben durante días enteros
y suceden cosas que es mejor callar.
Después, la fiera camina como un loco
sin rumbo por la ciudad.
En Denfert Rocherau
se mete en las catacumbas.
Ensucia sus manos tocando los huesos
y el polvo. La mierda de las ratas.
No sabe dónde está.
Solo bebe agua
y espera que la locura ceda.
Hasta que al fin encuentra el camino de regreso.
Y dibuja esos hombres feroces
con los pelos erizados
y un gran falo erecto.
Eyaculando en la noche.



Pedro Juan Gutiérrez. Morir en París.
Tomado de la página Todo sobre Pedro Juan: http://www.pedrojuangutierrez.com/

domingo, 6 de febrero de 2011

De blanco se partió el gemido...

De blanco se partió el gemido
De vacas muertas
Ante el cristal del suicidio
De las perfidias
Ramas de los gatos
El estanque ahogó en su lecho
Los miles de hocicos
De manos curiosas
En la noche en que las ranas
Contaron ovejas.


Groenlandia Número 10.



Groenlandia diez

Con colaboraciones de Pepe Pereza, Luis Sevilla, Ángel Muñoz, Manuel Guerrero Cabrera, Luisa Fernández, Esperanza García Guerrero, Adolfo Marchena, Adriana Bañares, Ana Patricia Moya, Amarande Guzman, Rezgo Reis, Felipe Solano, Ricardo Bórnez, Tomás Illescas, Arantza Guinea, Lucia Fraga, Marta Noviembre, Patxi Irurzun, Jesús Suárez, Elena Ortiz, Jack Farfán, Remisson Aniceto, Rolando Revagliatti, Begoña Leonardo, Óscar Varona, Rubén Casado, Mar Benegas, Beatriz García, Néstor Villazón, Óscar Cardeñosa, Toni Quero, Velpister, Yolanda Martínez, José Ángel Parejo, Daniel García, Paz Hernández, Tomás Rivero y Daniel Pulido.


LINKS DE LA REVISTA:




LINKS DEL SUPLEMENTO:





sábado, 5 de febrero de 2011

Vejez. Leopoldo María Panero.

Estoy marchito y acaricio mis heces como si
fuera un revólver
Oh disparo en la sien que haga nada del hombre
Oh sinfonía de disparos
Para que nazca
Mudo
El hombre.
Equiparándose a la nada
Y equiparándose al viento
Oh poema que cuelgas de mis piernas
Oh falo barrido por el viento.


Leopoldo María Panero. ERECCIÓN DEL LABIO SOBRE LA PÁGINA. VALDEMAR, 2004.

jueves, 3 de febrero de 2011

Cielo rojo...

Cielo rojo
Ensangrentado
Reventaron las entrañas
De las vacas que ríen
El zumo de rubias trenzas
Empañó los cristales de hojas de pan
Serpenteando en vertical
Cielo rojo
Ensangrentado
Reventaron las mejillas
De los dioses
Rostro quemado nada en leche
Junto a mesas de cartón
Junto a pianos de cera.

miércoles, 2 de febrero de 2011

BEATITUD. Ediciones Baladí.




"Beatitud es el pequeño tributo que 33 autores que dos generaciones distintas han querido rendir a través de sus textos a otra generación de escritores y poetas estadounidenses imprescindibles para entender el desarrollo cultural y social del siglo XX.
Un libro que, más que un homenaje, es el pago necesario a una deuda ineludible."

Ediciones Baladí

http://edicionesbaladi.blogspot.com

http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com

martes, 1 de febrero de 2011

CONGELADOS. Nacho Vegas.

Fuimos congelados
por voluntad propia
según dicen.
Hubo un fallo en la máquina:
se pudrió el silencio.
Es más;
envejecimos.
(Fue larga nuestra ausencia.)

¡Hagámosle frente a nuestra política
de incomprensibles hechos consumados!

¿Somos nosotros
o es el mundo el que ha cambiado?

¡No respondas!
Canturrea,
canturrea conmigo:
"Ya no estoy
callado,
tralará,
ahora estoy
vacío."


Nacho Vegas. Política de hechos consumados (Relatos, monólogos y poemas). Limbo Starr, 2006.

sábado, 29 de enero de 2011

CAL. Irene La Sen.


"Los poemas de Irene La Sen tienen

una voz que se arranca la piel para pisar

con sus pies descalzos las colillas del

tabaco que encuentra en su camino."

Irene La Sen. CAL. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2010.

domingo, 23 de enero de 2011

BREWER STREET. Verónica García.

El vaho del café
amortigua la lluvia de letras
pero no apaga los circuitos
de la pena
que cae sobre cabinas telefónicas,
sobre autobuses de bruma
huyendo calle arriba:
talando los árboles que el amor
planta.


Verónica García. LAPSO. Ediciones de Baile del Sol, 2006.

sábado, 22 de enero de 2011

ZOOMBI. Cisco Bellabestia.



Cisco Bellabestia. ZOOMBI. Editorial Aristas Martínez, Colección Libros del caos, 2010.
Con ilustraciones de Fidel Martínez.

sábado, 15 de enero de 2011

7 Noches infectadas de hachas. 1

Noche 1

La fachada del Hotel
De ladrillo crudo
De un rojo puro
Capturé su decrepitud al pronunciar la siguiente frase
“El velo de la novia tiene una quemadura de cigarrillo”
Los hoteles de Istedgade son como los coños de las putas
Entras y sales de ellos sin dejar nada dentro
Istedgade lleva las uñas de los pies pintadas de rojo
Entiéndeme no es un barrio donde ir con la familia los domingos
Es un cenicero lleno de colillas
Nos guiñó un ojo y le enseñamos las venas del brazo
¡Nosotros también tenemos venas!
La noche allí se gesta en un vientre horadado de sarna
Y es dada a luz en su abandono.

Inacabado.
(“poème abandonné”).
Paul Valéry.
Del poemario inédito "Copenhague".

lunes, 10 de enero de 2011

EXTRACCIÓN. Ana Pérez Cañamares.

Lo que se va me alimenta
y lo que viene me lastima hermosamente.
Rodrigo Galarza.
Aprieto la lengua contra el hueco
que el diente ha dejado
y el recuerdo vuelve preciso y cortante
superficial como un muerto enterrado a toda prisa.
Cuando era niña el vacío estaba por llenarse
estaba lleno de lo que no tenía
y esperaba tener.
Una vida propia lejos del colegio
una casa abuhardillada
- ignoraba sus incomodidades-
éxitos, compañía, risas, cuerpos, borracheras.
Ahora el hueco es otra cosa.
Es un vacío conquistado.
Todo aquello a lo que he dicho adiós
liberándome del espaci0 muerto
que abarrotan y manchan las esperanzas
como muebles al aire en un solar.
Este hueco que el diente ha dejado
es un trastero limpio
en el que sólo partículas de luz
campan a sus anchas.


Ana Pérez Cañamares. Alfabeto de cicatrices. Ediciones de Baile del Sol, 2010.

Apología de la Muñeca de Bellmer. Groenlandia.

¡¡YA EN LA WEB OFICIAL DE GROENLANDIA!!

Apología de la muñeca de Bellmer:

viernes, 7 de enero de 2011

ÚLTIMO FRAGMENTO. Raymond Carver.

¿Y conseguiste lo que
querías en esta vida?
Lo conseguí.
¿Y qué querías?
Considerarme amado, sentirme
amado sobre la tierra.


Raymond Carver. TODOS NOSOTROS. BARTLEBY EDITORES, 2006.

www.bartlebyeditores.es


jueves, 6 de enero de 2011

PARTO. Denise Duhamel.

Empujo y empujo pero, en lugar del bebé prometido en la
ecografía, una niña Pinocho se desliza entre mis piernas.
Tiene una nariz elocuente. El cordón umbilical es una ma-
raña de cuerdas de marioneta. Los médicos empiezan a jugar
con ella. Dicen: "¡Mirad! ¡Está sana! ¡Puede bailar!". Trato de
que la pequeña Pinocho no perciba el desencanto de su
madre cuando los doctores la arrojan a mis brazos. Echo una
mirada a sus frágiles ojos y toco la línea de pintura que se di-
buja en su sonrisa. Desearía ser una madre de verdad.


Denise Duhamel. AFORTUNADA DE MÍ. BARTLEBY EDITORES, 2008.

XXXIII EMBRIAGAOS. Charles Baudelaire.

Hay que estar siempre ebrio. Todo se reduce a eso; es la
única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo,
que os destroza los hombros doblegándoos hacia el suelo,
debéis embriagaros sin cesar.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como os
plazca. Pero embriagaos.
Y si alguna vez os despertáis en la escalinata de un pala-
cio, tumbados sobre la verde hierba de una cuneta o en la
lóbrega soledad de vuestro cuarto, menguada o disipada ya
la embriaguez, preguntadle al viento, a la ola, a la estrella, al
pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a
todo lo que rueda, canta o habla, preguntad qué hora es; y
el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj os contestarán:
"¡Es hora de embriagarse!" Para no ser los esclavos martiri-
zados del Tiempo, embriagaos; ¡embriagaos sin cesar! De
vino, de poesía o de virtud, como os plazca.


Charles Baudelaire. Spleen de París. VISOR LIBROS, 1998.

miércoles, 5 de enero de 2011

EL PENACHO. André Bretón.

Si solamente hiciera sol esta noche
Si en el fondo de la Ópera dos senos claros y resplande-
cientes
Compusieran para la palabra amor la más maravillosa capi-
tular viviente
Si el pavimento de madera se abriera sobre la cima de las
montañas
Si el armiño mirara con gesto suplicante
Al sacerdote de vendas rojas
Que regresa de la prisión contando los coches cerrados
Si el eco lujoso de los ríos que atormento
Sólo arrojara mi cuerpo en la hierba de París
Que no se hiela en el interior de las joyerías
Por lo menos la primavera ya no me causaría miedo
Si solamente fuera una raíz del árbol del cielo
Por fin el bien en la caña de azúcar del aire
Qué ves tú hermosa silenciosa
Bajo el arco de triunfo del Carrusel
Si el placer gobernara bajo el aspecto de una eterna tran-
seunte
Estando las Cámaras surcadas sólo por la mirada violeta
de los paseos
Qué no daría yo porque un brazo del Sena se deslizara
bajo la Mañana
Que está de todas formas perdida
No me resigno no a las salas acariciantes
Donde suena el teléfono de las multas de la noche
Al partir he prendido fuego a una mecha de cabellos que
es la mecha de una bomba
Y la mecha de cabellos excava un túnel bajo París
Si solamente mi tren penetrara por ese túnel


André Bretón. Poemas I. Visor Libros, 1993.

EN EL BAILE. Paul Eluard.

Pequeña mesa infantil,
hay mujeres de ojos como terrones de azúcar,
hay mujeres solemnes como los movimientos de un oculto
amor,
hay mujeres de pálido rostro,
otras como el cielo a la espera del viento.
Pequeña mesa dorada de los días de fiesta,
hay mujeres de madera verde y oscura:
las que lloran,
de madera oscura y verde:
las que ríen.

Pequeña mesa demasiado baja o demasiado alta.
hay mujeres gordas
con sombras delgadas,
hay vestidos huecos,
hay vestidos áridos,
vestidos que se lleva uno a casa y el amor no deja nunca
salir.
Pequeña mesa,
no me gustan las mesas en que bailo,
seguro.


Paul Eluard. Capital del dolor. VISOR LIBROS, 1997.

POST- SCRIPTUM. René Char.

Apartaos de mí, que espera pacientemente sin boca;
nací a vuestros pies, pero me habéis perdido;
mis fuegos tuvieron demasiada necesidad de su reino;
mi tesoro se hundió contra vuestro tronco.

El desierto, como asilo con el único tizón suave,
no me ha nombrado nunca, no me ha devuelto nunca.

Apartaos de mí, que espera pacientemente sin boca:
el trébol de la pasión es de hierro en mi mano.

En el estupor del aire en que se abren mis avenidas,
el tiempo podará poco a poco mi rostro
como un caballo sin término en un trabajo amargado.


René Char. Furor y Misterio. VISOR MADRID, 1979.

martes, 4 de enero de 2011

JUGANDO CON HACHAS. Paul Celan.

SIETE horas de la noche, siete años en vela:
jugando con hachas,
yaces a la sombra de erguidos cadáveres
-¡oh árboles que no talas!-,
de cabecera el lujo de lo callado,
la bagatela de las palabras a los pies,
yaces y juegas con las hachas-
y al fin refulges como ellas.


Paul Celan. De umbral en umbral. EDICIONES HIPERIÓN, 2000.

Antonin Artaud.

Queridos amigos,

Lo que habéis tomado por mis obras no eran más que
los desperdicios de mí mismo, esas raspaduras del alma
que el hombre normal no acoge.
Si desde entonces mi mal ha retrocedido o avanzado,
es un problema que no me atañe, él está en el dolor y la
sideración persistente de mi espíritu.
Me encuentro de vuelta en M..., donde he encon-
trado de nuevo la sensación de aturdimiento y vértigo,
esa brusca y loca necesidad de sueño, esa pérdida súbita
de mis fuerzas con un enorme sentimiento de dolor, de
embrutecimiento instantáneo.


Antonin Artaud. El pesa- nervios. VISOR LIBROS, 2002.

lunes, 3 de enero de 2011

SOY UN CABALLO. Jean Arp.

Viajo en un tren
abarrotado
en mi compartimiento
cada plaza está ocupada por una mujer
que lleva a un hombre en las rodillas
el aire está insoportablemente caliente
es una atmósfera tropical
todos los viajeros
tienen un apetito gigantesco
comen sin parar
de pronto los hombres empiezan a gimotear
piden que les den teta
piden que les den de mamar
quieren mamar
sueltan los corsés de las mujeres
y toman el pecho
Saborean la buena leche fresca
sólo yo no mamo a nadie
ni soy mamado por nadie
nadie me ha sentado en sus rodillas
porque soy un caballo
estoy sentado tieso y alto
con mis patas de atrás
en el banco del ferrocarril
me apoyo cómodamente
con mis patas delanteras
relincho vivamente hiihiihii
en mi pecho brillan
los seis botones del sex- appeal
bien alineados
como los botones brillantes de un uniforme
oh qué pequeño es el mundo
oh qué grandes son las cerezas


Jean Arp. Días deshojados. EDICIONES HIPERIÓN.

CUANDO YA NO HAY HENO EN EL PESEBRE. Benjamín Péret.

Si yo tuviera en la cabeza todo el heno que he cortado
que he cortado como cuatro
tendría una cabellera de aurora y mantequilla fresca
pero el heno cortado se va al río
como la pluma al viento
El heno sube y baja
sin saber a dónde va
y los barcos que lo persiguen no lo atrapan jamás
pues el heno cortado tiene alas
alas que lo llevan no importa dónde
a los palacios y a las prisiones
a la boca de los monjes
a la oreja de los sordos
al cuello de los condenados a muerte
a las tumbas ilustres
y a los teatros subvencionados


Benjamín Péret. El Gran Juego. VISOR, 1980.

domingo, 2 de enero de 2011

Doce pisos. Camilo de Ory.

Las ventanas ordenan a la gente en familias.
Sé contar hasta doce,
multiplicar la vida.
La vida es vertical.

No debe de ser fácil pintar esa pared,
no debe de ser fácil caer desde ahí arriba.
(En la caída libre nunca hubo libertad).

Estas torres serenas de un gris color ladrillo
no crecen con el fin
de alcanzar ningún cielo.

Los hombres que aparecen detrás de las ventanas
nos miran sin creer que nos están mirando
y sin saber que a veces los miramos nosotros.

Pero saben de sobra que no somos hormigas.


Camilo de Ory. Lugares comunes. Pre- Textos, 2006.

EL VIAJERO. Juan Bonilla.

Allí de donde vengo nadie me retenía.
Sé que nadie me espera donde voy.

Por la ventana quietos desfilan los paisajes.
Sería hermoso no llegar a ningún sitio.

Permanecer así:
viajando de un lugar que ya no existe
a otro que nunca existirá.


Juan Bonilla. PARTES DE GUERRA. PRE- TEXTOS, 1998.

Déborah Vukusic.

vestida de novia cadáver para mi pasado

croacia
aparece y desaparece
como cuando era niña

soy una secuencia ralentizada
el barro salpica el vestido de mi primera comunión
me mancha la cara
me agujerea hasta el hueso

corazón rojo latente en la orilla oscura
rojo con cuadros blancos

vuelvo a no saber quien soy
y a no querer
a no querer

si mis ojos dejan de llorar
puede que vea con claridad

croacia
aparece y desaparece

el libro que leía antes de dormir
cae y me despierta
me lavo el sudor de la nuca
me miro
y sólo me veo
si acaso un poco más vieja

vuelvo a la cama pero estoy desvelada

así que
me visto la armadura para ir a trabajar


Déborah Vukusic. Guerra de identidad. Ediciones de Baile del Sol, 2009.

sábado, 1 de enero de 2011

José Daniel García.

En Auschwitz- Birkenau y Lublin- Majdanek, los científi-
cos alemanes hallaron una extraña variedad de flores de
la familia de las Rosáceas que crecían bajo las cintas trans-
portadoras de los hornos crematorios, fruto de la ceniza
acumulada en los ventiladores. La corola estaba compuesta
por pétalos grisáceos de forma cóncava, y el color de los
pistilos y estambres era ligeramente azulado.


José Daniel García. EL SUEÑO DEL MONÓXIDO. DVD ediciones, 2006.